Mientras Alberto Fernández aparecía en la pantallas de buena parte de los argentinos dando a conocer nuevas restricciones a aplicarse desde este viernes, en algunas se veían caras conocidas: de un lado, miembros del gabinete municipal, encabezados por el intendente Luis Castellano y del otro, Ernesto Kofman, investigador principal en CONICET y Profesor de la Universidad Nacional de Rosario. Nuevamente volvieron a verse las caras, como había sucedido en septiembre del año pasado, cuando la curva de casos de coronavirus en Rafaela crecía de forma exponencial. Y el matemático les acercó modelos que mostraban diferentes escenarios sanitarios para nuestra ciudad. Pero, ahora, no sería tan sencillo como hace apenas seis meses.

¿Se puede usar el mismo modelo? “Más o menos. Se puede usar algo, pero tenemos bastantes incertidumbres. En la primera ola, era bastante ‘fácil’, era muy preciso. Esos modelos funcionaron muy bien, pero porque había menos factores: toda la población era susceptible a contagiarse, las reglas eran constantes claras -qué se podía hacer y qué no-, no había nuevas cepas ni nada por el estilo. Era una cosa ‘clásica’. Por eso funcionaron bien los modelos y podíamos prever con bastante anticipación cuántos contagios y camas de terapia íbamos a tener ocupadas”, dijo Kofman en diálogo con FM Galena.

Ahora tenemos una situación de mucha más incertidumbre, porque empiezan a aparecer otros fenómenos que en ese momento no aparecían: reinfecciones, las nuevas cepas (la de Manaos no está masivamente extendida pero si llega a estarlo, tiene más posibilidades de reinfectar), la llegada de las bajas temperaturas hace que la gente esté más bajo techo y aumente la probabilidad de contagio... hay muchos más factores involucrados, diferentes e inciertos”, indicó.

“Un problema que encontramos y que estuvimos charlando este miércoles fue la suba pronunciada de casos y de llamadas al 107 pero que en la semanas anteriores no se correspondía con la ocupación en terapia. Lo que evidentemente pasaba era que la gente tenía síntomas y no llamaba y denunciaba el caso, lo que generaba una subdetección grande de casos. Cuando se hizo pública esta situación, la gente comenzó a llamar”, agregó.

“Si uno pensara que los casos subieron de una veintena de la semana pasada a los números de estos dos últimos días, uno creería que hay un aumento tremendo de casos. Si lo pongo así en un modelo, va a proyectar muy mal. Entonces, para poder tener una proyección confiable, necesitamos que se estabilice un poco la cantidad de casos”, indicó.

La conclusión a la que arribaron tras esta videoconferencia con el intendente es que le acerquen más datos para que las proyecciones puedan llegar a ser más precisas.

¿Este escenario incierto es solo acá o en el resto del país? Pasa en todos lados, aunque en algunos lugares hay un poco más de certidumbre (Rosario, Santa Fe), porque la suba es más sostenida. Pero en cualquiera de los casos, tenemos que analizar qué puede pasar dos o tres semanas para adelante, porque no sabemos cómo jugarán estos otros nuevos factores”.