Gustavo Kain tiene 57 años, es puntaltense y es empleado Municipal. Además, tiene 7 hijos. Una fractura de fémur, producto de una metástasis por un cáncer de riñón, lo dejó en silla de ruedas. Debe realizarse una cirugía que tiene un costo de 120 mil pesos para volver a caminar.

Para poder ayudar se encuentra disponible la cuenta del Banco Provincia: CBU:0140414603620152615971 Denominación: Barbara Antonela Kain

Vía habló con una de sus hijas, Bárbara y nos contó lo siguiente, “llamamos a la solidaridad y a la colaboración de las personas que quieran, puedan y consideren que mi papá lo merece, para poder afrontar la operación que volvería a darle la posibilidad de volver a caminar. Al inicio de la pandemia allá por marzo del 2020, mi viejo sufrió una fractura de fémur”

Continuó, “Tal fractura se generó por un desgaste en el hueso del cual desconocíamos. Después de varios estudios que le realizaron en el Hospital Eva Perón, nos dieron la horrible noticia que eso era producto de una metástasis que se había realizado por un cáncer en el riñón”.

“Agradecemos siempre el accionar rápido y sin vueltas del hospital y en especial al doctor Luciano Manasero, que detectó está enfermedad. Nos ayudó, nos orientó, se preocupó por demás, y siempre estuvo a disposición de mi papá y de nosotros”

Necesita operarse para volver a caminarVía Punta Alta

Indicó, “luego, nos recomendó al traumatólogo Emilio Corinaldesi, quien nos ayudó con esta patología que está presentando mi papá y a su vez a organizar la cirugía, para que vuelva a caminar. Son profesionales increíbles, no quiero dejar de mencionarlos porque esto no sería lo mismo sin la ayuda de ellos”

La operación se llevaría a cabo el 3 de marzo en el nosocomio Privado del Sur. Agregó, “contamos con la obra social IOMA y la misma sólo cubre gastos de internación y la prótesis que necesitan los médicos para poder hacer el reemplazo en ese fémur. El resto hay que abonarlo, por eso pensamos en la colecta. No queríamos recurrir a este mecanismo, pero la realidad es que necesitamos 120 mil pesos y no los tenemos, ni siquiera juntando mi sueldo y el de todos mis hermanos llegaríamos”.

Con emoción manifestó, “A mí viejo lo conoce y lo quiere ayudar mucha gente. Él siempre estuvo del lado de los que ayudaban, aportando con lo que tenía y a veces no era mucho, pero estaba, ahora le toca a ellos”.

Las donaciones pueden ser del monto que quieran, el objetivo es juntar el total. Si se llega, se retira el dinero y la cuenta de cierra. En caso de que la cuenta se exceda del objetivo porque la gente no pare de colaborar, ese dinero que sobre lo vamos a donar a algún comedor, a alguien que este en la misma situación que mi papá o al hospital”, finalizó.

Gustavo cuando era joven junto a su hijaVía Punta Alta