En lo que respecta al presente año y los desafíos que se presentaron derivados del aislamiento social preventivo y obligatorio a causa de la pandemia de COVID-19.


En 1949 se encomendó al profesor Mario Vitalone la organización del Departamento de Niños Excepcionales –más tarde transformada en Dirección de Enseñanza Diferenciada, de la que surgió la Dirección de Educación Especial bonaerense–, hecho que se concretó el 9 de agosto.

En la actualidad, la Escuela Especial Stella Maris cuenta con 67 alumnos distribuidos en las modalidades Sede e Inclusión, en los niveles inicial, primaria y secundaria.

Escuela Especial Stella Maris
(Foto: Gaceta Marinera)

Se rige por las leyes y normas de Educación Nacional y Provincial emanadas de la DIEGEP. Posee escolaridad simple y jornada doble para los alumnos que cumplimentan los talleres de formación laboral.

Por el crecimiento de la matrícula, a comienzos de este año la Base Naval le otorgó otra vivienda –ubicada frente a la sede original– para que los alumnos, docentes y personal puedan compartir el momento del almuerzo y diversos proyectos educativos. Dentro de la currícula, los niños tienen educación física, natación y equinoterapia en el Club Hípico de la Base Naval Puerto Belgrano.

En lo que respecta al presente año y los desafíos que se presentaron derivados del aislamiento social preventivo y obligatorio a causa de la pandemia de COVID-19, la directora de la Escuela, profesora Fernanda Tirrelli, repasó: “El 16 de marzo comenzó a gestarse una planificación bien diferente, dado que había que enmarcarse en la virtualidad. En principio parecía muy difícil, pero todo el equipo docente no dudó en la gran oportunidad que se presentaría para una educación distinta donde, sin dudas, nuestros héroes, nuestros alumnos, nos ayudarían a transitar el camino junto a sus familias”.

Escuela Especial Stella Maris
(Foto: Gaceta Marinera)

Los inicios plantearon la necesidad de reorganizar los grupos a través de Whatsapp, aprender a usar el Zoom y Meet para poder seguir comunicados con los estudiantes y sus familias. “La mirada, ver a su maestra, era esencial. No se trataba de trasladar la escuela al hogar, sino de preparar propuestas donde se fusionaran la alegría del encuentro y un espacio para los aprendizajes”, detalló.

“El equipo docente, de calidad humana y formación de excelencia, prontamente comenzó la preparación de las actividades pedagógicas, reuniéndose virtualmente primero con las familias, brindándoles orientación para que pudieran colaborar con sus hijos, y semanalmente se encuentran vía Zoom o Meet con los alumnos.”

“Es de destacar, valorar y agradecer el esfuerzo que hacen las familias por el acompañamiento, y el de los estudiantes por recibir y esperar a sus seños con tanta alegría y buena predisposición. Todo el personal del servicio, el equipo docente, auxiliar, equipo técnico, profesores especiales, por desplegar las mejores estrategias para llegar a los hogares de nuestros estudiantes con enseñanza y aprendizaje”, concluyó.

Fuente: Gaceta Marinera




Comentarios