El agente policial Andrés Reinaldo Medina y la sargento Adriana Marcela Márquez, mediante el rápido accionar y a conocimientos de RCP, salvaron la vida de una beba de 7 meses que no podía respirar. El hecho ocurrió en Garupá, el miércoles por la noche en el barrio Fátima.

Según relató el agente, en horas de la noche del miércoles, Andrés escuchó unos gritos de auxilio por parte de una mujer mientras estaba en su hogar, por lo que rápidamente salió y se dirigió a una casa de la misma cuadra.

Allí, se encontraba la sargento de Policía y observaron que la pequeña hija de una vecina no podía respirar y convulsionaba. Por ello, iniciaron maniobras de RCP en el lugar para estabilizar su estado.

Posteriormente subieron al vehículo particular de la sargento rumbo al Hospital de Fátima. Debido a las maniobras de reanimación proporcionadas, la menor reaccionó dos cuadras antes de llegar al nosocomio.

Cuando llegaron al sitio, informaron lo sucedido y trasladaron a la niña de urgencia al Hospital de Agudos Ramón Madariaga.

Ya en las primeras horas de ayer jueves, informaron desde el hospital de menores del parque de la salud, que la pequeña se hallaba en condiciones de ser dada de alta, debido a que los estudios confirmaron su buen estado de salud.