En horas de la noche de la jornada de ayer, delincuentes asaltaron a mano armada un local gastronómico ubicado sobre la avenida Trincheras de San José y Líbano de la ciudad de Posadas. Se llevaron una notebook, un Ipad y una suma importante en efectivo.

Nada más que tres días lleva inaugurado el local que ya sufre su primer robo. Uno de sus dueños, Santiago Horianski, mencionó que con mucho esfuerzo y dedicación habían adquirido los elementos necesarios para sustentar el lugar, dedicado de lleno a la venta de comidas para llevar.

A su vez, recordó el momento del robo, haciendo alusión a la frase que le repitió el delincuente en reiteradas oportunidades: “dame la plata o te mato”, apuntándolo en todo momento con un arma de fuego.

Eran aproximadamente las 23:45 horas cuando un hombre de barbijo y capucha ingreso al local, a punta de pistola, exigiendo el dinero de la caja fuerte y amenazándolo de muerte. “Me puse nervioso, quedé en shock y para completar se me trabó la caja fuerte”.

En ese momento, el delincuente le colocó la pistola en la frente al propietario, quien se encontraba en ese momento manejando la atención al público al frente del local de comida, al grito de “dame la plata o te mato”. Tal fue el susto que se llevó el joven que no logró identificar en lo absoluto al individuo. “El hombre para mí estaba drogado por la forma de hablar y expresarse”, acotó.

Asalto y amenazas a mano armada a un local gastronómico en Posadas.Policía de Misiones

Una notebook, un Ipad y una cuantiosa suma de dinero en efectivo logró alzarse este delincuente a punta de pistola, sin embargo el daño psicológico que le dejó a los trabajadores del lugar es aún mayor. “Cuando el ladrón estaba tratando de abrir la caja registradora, logro ir hacia la cocina a avisar a los chicos que nos estaban robando”, recordó angustiado el propietario del local.

A pocas horas de haberse inaugurado el local de comidas “Hamilton Posadas”, que los trabajadores del lugar se llevaron este gran susto, siendo amenazados de muerte en todo momento. “Cuando el delincuente se va, lo corro y me subo a una patrulla, pero lo perdimos de vista”.

“El daño material fue muy grande pero por suerte nadie salió herido”, concluyó Santiago Horianski.