La mujer declarada inocente por la Corte Suprema de Justicia señaló que "la policía te arma las pruebas, después sigue un fiscal..." al cumplirse 4 días de su liberación.


Cristina Vázquez (37) fue declarada inocente y liberada por la Corte Suprema de Justicia luego de ser condenada a cadena perpetua sin pruebas por un crimen ocurrido en 2001, dijo que fue víctima de “una cadena de errores de policías y funcionarios judiciales”. Hoy celebrará Año Nuevo con los suyos por primera vez en 12 años. Los 11 anteriores, estuvo presa. 

“Hubo una seguidilla de errores, que comenzó con mi detención por primera vez en la Policía”, manifestó Vázquez, que por entonces tenía 19 años y era una chica del barrio El Palomar, de Posadas, a quien le gustaba cocinar y soñaba ser azafata en un futuro que se rompió con su condena a perpetua.

El asesinato de la jubilada judicial Ersélide Dávalos (79 años) ocurrió el 27 de Julio de 2001 en el barrio El Palomar. Cristina tenía 19 años en ese entonces y fue vinculada al hecho por detectives policiales. Entró en cárcel tres veces y la cuarta vez, en 2008, fue juzgada y condenada junto a Ricardo “Kolyno” Jara y Cecilia Rojas, como coautora del crimen de Ersélide.

“Desde el principio fue la policía que te arma las pruebas, despues sigue un fiscal, después sigue el juez de instrucción, después ya pasa al Tribunal, es toda una cadena, ¿viste?. Entre policía, jueces, fiscales, como una seguidilla de errores“, afirmó en una entrevista con Misiones Online. 

También dijo que la acusaron de llevar “una vida promiscua” y por eso le endosaron la culpa por el crimen de Ersélide Dávalos. 

El máximo tribunal judicial de la Nación opinó que no se respetó el derecho a inocencia y el beneficio de la duda en la condena. Consideró además “deficitaria, sesgada y parcial” la revisión de la causa realizada por parte del STJ de la provincia de Misiones del recurso de casación presentado por la defensa de las condenadas.

La Corte dice que no se probó la presencia de las imputadas en el domicilio de la mujer asesinada, como tampoco se determinó el rol de cada una de las mujeres en el hecho, entre otras falencias.

Las mujeres fueron condenadas a prisión perpetua como coautoras del homicidio, junto a Ricardo Omar “Kolyno” Jara. Rojas pasó 11 años presa y Vázquez cumplió una pena de 14 años tras las rejas y ambas mujeres fueron liberadas por la Corte Suprema en fallo unánime el 26 de diciembre de 2019.

Sobre su injusta condena, pidió que tanto los jueces, la Fiscalía y los integrantes del Superior Tribunal de Justicia “admitan sus errores” y que su caso sirva para sentar jurisprudencia y de “ejemplo para que nunca más ocurra una injusticia”.




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