La directora suplente de una escuela de Apóstoles certificó que el diente  estaba en el bolsillo de una alumna y lo perdió ayudando a repartir planillas en las aulas.


El diente de leche de Angela se cayó cuando estaba en su clase de “La Inmaculada” de Apóstoles. Lo guardó con mucho cuidado en un bolsillo de su guardapolvo, pero sin saber cómo, el diente se perdió. La nena había ido de aula en aula, colaborando con el reparto de las planillas de asistencia.

Desesperada se lo contó a su maestra, porque esa noche esperaba con ilusión que el Ratón Pérez llegara con la recompensa para los niños y niñas que cambian su dentadura infantil.

La noticia llegó a oídos de la directora suplente Graciela Pinto quien redactó una nota, con sello y firma oficial, justificando el extravío de la pieza dentaria de una alumna. Angela quedó conforme y esa noche, bajo su almohada, colocó la nota de la directora. Y créase o no, el Ratón Pérez la tuvo en cuenta y dejó su propina.

La nota, del 12 de junio, certifica: “Dejo constancia que la alumna Ángela Rottoli ha perdido su diente en esta Institución Educativa. Lo tenía en su bolsillo y al ayudarme en Dirección con los mandados, lo extravió”.

“Se extiende el presente certificado para ser entregado al Sr. Ratón Pérez. Aprovecho la ocasión para manifestar que la niña Angela es colaboradora y servicial”. Firmado por la directora.






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