Sergio Berni, una vez, fue muy crítico con Alberto Fernández y su conducción. El ministro dudó de su cercanía con el peronismo y la brecha que encuentra entre su discurso y sus actos. “No puedo decir que soy parte de algo que no sé qué es”, sentenció.

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires estuvo como invitado en el programa de TN La Rosca. Allí no dudó en liquidar al Presidente.

Berni. (Gentileza Clarín/Andrés D'Elía)

Lo cierto es que Berni no se mostró conforme con las pujas que hay en las internas del Gobierno. Según su mirada, Alberto “se siente más cerca de la cultura hippie que de la doctrina peronista” y eso estiró las diferencias.

Sin dudarlo, el ministro siguió lanzando contra Fernández. “¿Este presidente es peronista? Él mismo se autodefine como socialdemócrata. El peronismo se convirtió en marketing político y se alejó de su doctrina. Hasta que no vuelva a las bases va a seguir sin resto”, comentó.

Los roces cada vez son más evidentes en el Frente de Todos. Hasta a Berni le cuesta distinguirlo como espacio propio. “Me gustaría que alguien me lo defina. Estamos ante un gran problema político. No puedo decir que soy parte de algo que no sé qué es”, firmó.

El error de Cristina Fernández de Kirchner

Las elecciones de 2019 tuvieron una falla según la opinión del ministro bonaerense: haber puesto a Fernández como candidato a presidente.

La vicepresidenta Cristina Fernández y el jefe de Estado, Alberto Fernández.

“Yo creía que el kirchnerismo no necesitaba diluir su identidad para ganar la elección. Que no podíamos entregar las banderas por las que habíamos luchado”, comentó.

Además, Berni sostuvo que el quiebre es notorio: “Había una frase muy de moda en el 2019 que era ‘la unidad hasta que duela’. ¿Querían unidad hasta que duela? Bueno, estos son los resultados, ahora andan lloriqueando por todos los partidos justicialistas de la Argentina”.

La crítica de Berni a la fiesta en la Quinta de Olivos

El ministro de Seguridad volvió a manifestar su diferencia con el escándalo de Alberto en la quinta presidencial.

Fiesta clandestina en Olivos. Fue en julio de 2020, durante la fase estricta de la cuarentena.

“Yo fui el más crítico del arco oficialista con lo que hizo el Presidente, sobre todo por haber negado al principio haber hecho esta fiesta. La legislación permite los acuerdos y no nos podemos detener en si es mucho o es poco. Pero nos costó muy caro. Esa foto fue el puntapié inicial de todos los desencuentros en nuestro espacio”, apuntó.

Para Berni, aquella foto en la Quinta fue el inicio de la debacle. “Se empezó a horadar la credibilidad del Presidente. Cuando un presidente pierde credibilidad, pierde sustentación cualquier proyecto político”, cerró.