A 30 años del atentado a la AMIA, el Gobierno presentó una ley de juicio en ausencia

El proyecto fue dado a conocer por los ministros Bullrich y Cúneo Libarona. Permitirá juzgar a acusados de delitos graves sin necesidad de presencia física. Destacan que es “la primera vez en la historia argentina” que un Gobierno promueve una ley de este tipo, tras varios intentos fallidos en el Congreso.

A 30 años del atentado a la AMIA, el Gobierno presentó una ley de juicio en ausencia

A pocos días de cumplirse el 30° aniversario del atentado a la AMIA, que dejó como saldo 85 muertes y alrededor de 300 heridos, los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y de Justicia, Mariano Cuneo Libarona, presentaron este miércoles un nuevo proyecto de ley de juicio en ausencia, un mecanismo que permitiría juzgar y condenar a los iraníes acusados del ataque, así como a los eventuales responsables de cualquier delito grave.

“Esta es una ley que termina con la impunidad y genera justicia para aquellos que ven de lejos a los asesinos”, remarcó Bullrich, y agregó que la iniciativa “pone a nuestro Gobierno a la vanguardia en materia de cambios penales, criminales y de Justicia”, porque es “la primera vez en la historia argentina” que la ley es promovida desde el Gobierno, tras varios intentos fallidos en el Congreso.

La presentación tuvo lugar en el Salón Héroes de Malvinas de Casa Rosada y también participaron el secretario de Justicia, Sebastián Amerio; el jefe de Gabinete de Seguridad, Carlos Manfroni; y Roberto Isaac Churba por parte de la Unidad Especial de Investigación del Atentado a la AMIA.

Los juicios en ausencia consisten en procesos legales en los cuales los acusados no están presentes físicamente en la sala del tribunal debido a su negativa a comparecer, su fuga o su incapacidad para ser detenidos y llevados ante la Justicia. “Se reconstruye la verdad con la bondad, publicidad y transparencia de un juicio público”, resumió Cúneo Libarona en la conferencia de prensa.

El proyecto anunciado este miércoles involucra delitos de lesa humanidad, crímenes de guerra, genocidio, torturas, desapariciones forzadas y financiamiento del terrorismo, entre otros. “Si bien muchos pueden pensar que es un mecanismo procesal para juzgar el caso AMIA, estamos dando un paso importantísimo en la igualdad de toda víctima frente a la Justicia”, destacó Bullrich.

En ese sentido, sostuvo que “este proyecto no tiene nombre y apellido; va a caber para muchas más causas de las que hoy podemos imaginar”. Y adelantó que, a futuro, buscarán ampliar su aplicación a otros delitos, como narcotráfico y contrabando. “Hay que ir paso a paso”, dijo.

A lo largo de los años, distintas iniciativas fueron presentadas en el Congreso sin éxito. El último avance concreto fue en el Gobierno de Cambiemos, a mediados de 2019, cuando se logró dictamen favorable de comisiones la Cámara de Diputados. En ese momento, Bullrich impulsó el proyecto también como ministra de Seguridad, junto al entonces responsable de Justicia, Germán Garavano.

El último proyecto presentado data de junio y su autora es la senadora por Córdoba Alejandra Vigo (Unidad Federal), quien recogió una vieja propuesta presentada por Juan Schiaretti como diputado en 2014. “Los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA avalan la necesidad de la modificación al Código Procesal Penal toda vez que estos atentados quedaron impunes ante la imposibilidad de realizar un juzgamiento en ausencia”, señaló Vigo.

Cúneo Libarona confió en que en esta oportunidad la ley avanzará por distintos motivos. “Todos los proyectos anteriores fracasaban en la garantía de la defensa del ausente y en la forma de rever el fallo. Este proyecto tiene muchas garantías de la prueba, se filma y se documenta todo y se le da asistencia al imputado. No hay dubitaciones en el principio de inocencia”, especificó.

También destacó que, en una novedad respecto de anteriores propuestas, “se creó un recurso de revisión” por el cual “en caso de condena, el imputado puede presentarse, declarar, ser oído, aportar pruebas, y que se revea el fallo condenatorio”.

También hay otras señales que podrían ser alentadoras para el debate. El 11 de abril de este año, en la causa “Galeano, Juan José y otros s/ recurso de casación”, la Sala II la Cámara Federal de Casación Penal sentenció que Irán estuvo detrás del atentado contra la AMIA, lo calificó como un delito de lesa humanidad y pidió reformas legales para juzgar a los prófugos por el atentado.

Los detalles

“El procedimiento que implementamos es razonable, justo y muy simple: si el imputado no comparece o se fuga, sigue el juicio sin su presencia, con una defensa bien resguardada. Si se resuelve el auto de procesamiento, falta de mérito o sobreseimiento, que es apelable ante la Cámara, se sigue; y si se lo procesa y llega a juicio, se celebra el debate con todas las garantías constitucionales y una amplia defensa en términos de la Corte”, explicó Cúneo Libarona.

El ministro detalló que “se filma el juicio, se resguarda la prueba, tienen derecho a recurso, entre otras. Y la prueba no se pierde, los testigos declaran, se colecta la información en plazo y la defensa puede confrontar la prueba. Al final del debate se hacen los alegatos y se dicta la sentencia condenatoria o absolutoria, que puede ser recurrida en diversas instancias. Se garantizan todos los derechos a todas las partes”.

Así, insistió en que “se respeta el criterio de la Corte en cuanto a que deben extremarse los recaudos que garanticen el ejercicio pleno de la defensa en juicio” y “se provee al imputado de un adecuado asesoramiento legal, no se vulnera de ninguna manera el principio de inocencia: el imputado tiene defensa, derecho al recurso, derecho a comparecer, a que se revise el fallo, a ser oído, a declarar y aportar pruebas”.

El funcionario dijo que el juicio en ausencia “no es un invento” porque ya rige en países como España, Alemania, Austria, Francia, Italia, y añadió que “no está prohibido por ninguna norma constitucional, convencional o procesal”. También mencionó que sigue “el espíritu que siguieron en distintos precedentes la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y nuestra propia Corte Suprema”.

Por su parte, Bullrich recordó que fue autora de un proyecto de ley como diputada nacional cuando el gobierno de Cristina Kirchner firmó el Pacto con Irán por la causa AMIA, el cual “ponía a los autores de un hecho buscados por la Justicia argentina con tarjeta roja de Interpol a juzgarse a sí mismos en una comisión que no era judicial, sino política”.

Además de la presentación por parte del Ejecutivo, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, visitó también este miércoles la sede de la AMIA, donde rindió homenaje a las 85 víctimas fatales. Del encuentro participaron el presidente de la entidad, Amos Linetzky; el rabino Eliahu Hamra, y el director ejecutivo de la entidad, Daniel Pomerantz.