Desde el pasado mes de marzo se suspendieron las clases presenciales por la pandemia de Coronavirus en todo el país. Fueron más del 80 por ciento de los estudiantes, tanto de gestión privada como estatal, los que mutaron a las clases virtuales.

Durante los últimos meses los docentes estuvieron desarrollando numerosas estrategias de enseñanza, para lograr un vínculo con los estudiantes. En este escenario, es importante interrogar, de qué manera transitaron este año tan particular, qué dificultades atravesaron y qué aspectos positivos destacan de las clases virtuales.

Educación virtual Colegio Nuestra Señora de Luján. (Mariel Menichelli)

En cada inicio de ciclo lectivo, se trata de llegar a los objetivos centrales como; completar los contenidos académicos, cumplir con los valores del aprendizaje desde la solidaridad, compañerismo, y sobre todo desde el diálogo entre los pares. Después de varios meses de trabajo, Mariel Menichelli reflexiona que “todos vemos un año bastante gris, pero tenemos que ver esas luces que hubo en el camino”.

En representación del Complejo Educativo Luján, Menichelli quien está a cargo de la dirección del nivel inicial y primario cuenta que “desde un primer momento enviamos las actividades por el WhatsApp de la institución, después armamos la página del colegio para que pudieran descargar todos los contenidos. Pero necesitábamos de ese contacto más cercano con los niños y con las familias, entonces fue en este momento donde comenzamos con las clases por Meet Google.” Además, destacó que las docentes de la institución pusieron a disposición su número de teléfono personal para acercarse más a las familias.

La desigualdad tecnológica

Esta problemática de la conectividad y el acceso a una computadora o a un celular, se vio reflejada en algunos de los hogares de los estudiantes. Es por esto, que desde la institución implementaron un sistema de entrega de las actividades especiales, para aquellos alumnos que no tenían acceso a estas herramientas.

La directora recuerda que “en algunos de los casos, las mismas docentes se acercaron al domicilio de cada niño o niña para tratar de colaborar con su dificultad y ayudar en eso que estaban observando, y conocer de cerca porque no llegaban a completar las entregas de los trabajos”.

La ardua tarea de los los vínculos de socialización y la formación de los alumnos, fue de los docentes. (Facebook)

Este contexto de aislamiento social, obligó que las clases deban ser virtuales y puso en el centro de la escena, las diferentes dificultades y desigualdades de conectividad que tenían tanto los alumnos, como parte del cuerpo docente. “Muchos de los maestros afrontamos al cuco de la tecnología… no solo el recurso tecnológico en cuanto a conocimiento, sino también a tener la posibilidad de una herramienta tecnológica”.

Ante esta situación, todos pudieron acceder a una capacitación con los profesionales. Menichelli recuerda que “muchas veces fueron los mismos alumnos o los hijos de las docentes quienes podían resolver alguna duda que surgía durante las clases, en cuanto al uso de un dispositivo y demás inconvenientes de conectividad”.

Si bien nadie estaba preparado para vivir esta experiencia, los meses de trabajo demuestran que todos pudieron atravesar las dificultades y crecer en algunos aspectos, ya que el uso de los recursos digitales, ayudaron para el desarrollo de las clases y el dictado de los contenidos. “Hemos puesto todas nuestras herramientas no solo como institución sino que cada docente este año hizo escuela, es maravilloso el trabajo que han realizado”, cuenta la directora muy orgullosa de los resultados alcanzados.

Re programación de contenidos

Para Menichelli fue un desafío afrontar estas complicaciones día a día como directora, ya que estuvo pendiente no solo de las necesidades del cuerpo docente y de los alumnos, sino también de las resoluciones ministeriales de los gobiernos nacional y provincial.

En este sentido, valoró todo el esfuerzo de los representantes del Ministerio de Educación, pero el estar en contacto más cercano con la realidad de la escuela, le permitió avanzar un paso más adelante de las resoluciones del Ministerio, por ejemplo en la implementación de los cuadernillos para las salitas de cinco años, “había que estructurar más el contenido en el sistema de numeración y letras... desde la institución, pensamos en recortar los contenidos, priorizando aquellos saberes que si o si necesitaban tener los alumnos para el año siguiente y para toda su vida. Y nos fue muy bien, los niños trabajaron a conciencia, hicieron el seguimiento con sus docentes para cumplir esos objetivos”.

La ardua tarea de los los vínculos de socialización y la formación de los alumnos, fue de los docentes. (Facebook)

Además, Menichelli hizo hincapié que en este año se basó más en las habilidades que en los contenidos conceptuales. “Al hablar de habilidades, hablamos de contenidos más integrados no hablamos solo de un contenido, sino que varias áreas hacen un contenido”. Por su parte, remarcó que en este contexto “la presencialidad es lo que más se extraña, el hecho de encontrarnos todos los días, de construir el vínculo”.

Estrategias a la hora de enseñar

Sin lugar a dudas, el cuerpo docente trabajó diferentes estrategias de enseñanza para poder desarrollar cada temática en las clases virtuales. “En cada reunión que tuvimos con las docentes buscamos la forma de trabajar mucho más desde lo concreto, a través de lo visual”… Sobre todo en los grados más dificultosos, como jardín y primer grado, Menichelli recordó que algunas de las maestras prepararon sus clases con disfraces, o hicieron una invitación a un pic-nic virtual, o la preparación de una receta en familia, con el fin de entusiasmar a los más pequeños en cada encuentro virtual.

La ardua tarea de los los vínculos de socialización y la formación de los alumnos, fue de los docentes. (Facebook)

En relación al manejo a las nuevas tecnologías que fueron conociendo en el camino, Menichelli sostiene que “ya nada vuelve a ser como antes, hay cosas que llegaron para quedarse como el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y es muy positivo que pueda quedarse como una herramienta más”. Sin dudas, esta nueva modalidad, fue un puente que permitió conectar a los alumnos entre sí y con sus maestros. El papel de guía de los docentes les permite acompañar y trabajar los contenidos de una manera más vincular, pero “lo que realmente ahora se extraña es el trabajo entre compañeros, el compartir con el par, esto nos ha costado superar este año,” reflexionó la directora.