Desde la Federación del Citrus aseguraron que no obtuvieron respuesta del Gobierno y que "están haciendo caer a sus productos". 


La Federación del Citrus de Entre Ríos (Fecier) advirtió hoy que las retenciones al sector le “están pegando fuerte” y se quejaron por el “costo altísimo” que generan los impuestos y la suba de tarifas que hacen “caer a los productores” al participar de la protesta en Plaza de Mayo con fruticultores de Río Negro y Neuquén.

“En la parte impositiva tenemos un costo altísimo, que se suma a los incrementos del combustible, los peajes y la electricidad, frente a los precios de los productos que se han quedado desde hace varios años”, dijo Ariel Panozzo, presidente de Fecier, al describir las situación que atraviesan más de 2.000 productores agrupados en la federación.

A pesar de haber mantenido “buenos diálogos” con el Gobierno, el dirigente explicó que no obtuvieron respuestas, una situación que, aseguró, “está haciendo caer a nuestros productores”.

Estamos pidiendo que nos empiecen a escuchar en el sentido de darnos las soluciones que venimos planteando, que no se corte el diálogo, porque entonces las medidas van a ser más fuertes”, resaltó en una plaza donde una multitud se congregó y esperó por más de dos horas por naranjas, manzanas y peras.

Las palabras de Panozzo intentaron describir la difícil situación que atraviesan los productores entrerrianos que, además del aumento de tarifas, la aplicación de retenciones y los costos laborales, sumaron en 2018 una fuerte sequía que les afectó buena parte de su producción.

“Pudimos salir de la sequía, logramos salvar parte de la producción y, cuando nos disponíamos a exportar, nos aplicaron las retenciones, que nos están pegando fuerte”, explicó.

Sumó a lo dicho el fuerte incremento de los insumos, algo sobre lo que “ningún funcionario se ocupó y que golpea fuerte el bolsillo de los productores”

Panozzo comparó “la fuerte ayuda” que reciben por parte del Gobierno otros sectores en relación con su sector, y mencionó la “gran contención social” que la actividad provee a los pequeños pueblos del interior, ante lo cual solicitan que se asista al productor primario.

“Escuchan a las grandes empresas, terminan dándole algunas rebajas y nosotros queremos que empiecen a escuchar a los productores primarios, que necesitamos una gotita de aire para no terminar muriendo”, sentenció.

La producción de cítricos ocupa directamente a más de 20 mil trabajadores, a los que se suma una cantidad similar en las actividades derivadas, como el procesamiento de maderas, el transporte y la comercialización de fertilizantes e insumos.





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