Tal como informamos desde Vía Paraná hace un mes, Nahir Galarza demandó al psicólogo y panelista del programa de televisión Bendita TV, Gabriel Cartañá, quien había sido contratado como perito de parte por la defensa anterior de la joven.

Ahora se conoce la información de que tras las dos primeras audiencias postergadas por pedido del psicólogo, finalmente, se pudieron ver las caras por la modalidad Zoom. Tras cumplir con la medida procesal de la mediación obligatoria, Galarza inicia la acciones legales civiles y penales así como la ratificación de la denuncia ante el Tribunal de Ética de Psicólogos de Buenos Aires y la pertinente presentación ante el Ministerio de Salud de la Nación por el incumplimiento del secreto profesional y las obligaciones que su matricula profesional N 32.810. le refieren.

En la primera audiencia Cartañá se excusó por no contar con letrado y en la segunda planteó que ya tenía letrado pero que el mismo había contraído Covid 19. Finalmente en la tercera, y última audiencia, al verse las caras Nahir Galarza aclaró que la mediación es una medida procesal obligatoria, que no tenía ningún interés en verlo ni escucharlo y que va por su matrícula profesional para que no dañe a otras mujeres. De esa manera se cerró la mediación y la defensa de la joven de Gualeguaychú dio inicio a las correspondientes demandas llevando a juicio al panelista de "Bendita" y "Ojos que no ven".

Galarza, condenada a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, contó que inicialmente Cartañá se ofreció en forma insistente a realizarle una pericia psicológica para lo cual él realizaría tres viajes a verla en su celda de la “Cárcel de la Minoridad y las Mujeres” de Gualeguaychú y a realizarle una batería de doce test.

Según manifiesta la defensa y, tal consta en los registros de visitas, Cartañá, solo le realizó dos entrevistas, envió una pericia básica e incompleta y jamás le pidió permiso a Nahir para revelar su intimidad incumpliendo con el secreto profesional y sus obligaciones utilizando la tragedia de una mujer encarcelada para su propio beneficio económico y paseándose por todos los programas de televisión en los cuales se presentaba como "El Psicólogo de Nahir", "El Perito de Nahir" o "El hombre que más conoce a Nahir".

En este sentido, Galarza expresó que su deseo es que "Ninguna otra mujer deba pasar por una vejación tal a su intimidad, ser vulnerada en espacios televisivos para beneficio económico de terceros, sin ningún tipo de escrúpulos e incumpliendo con el debido secreto profesional. La justicia rechazó su designación como perito, miente descaradamente. Es un gran farsante".