Esta es la historia de María Elena Nerone, una mujer que hace poco tiempo descubrió que era adoptada. Dentro del proceso de encontrar su verdadera identidad cuenta su historia de búsqueda de su identidad, de sus orígenes.


María Elena Nerone tiene actualmente 52 años, y el dato es importante porque sirve para sacar cálculos y poder atar cabos ya que ella quiere “reconstruir” parte de su historia, que le fuera ocultada hasta hace poco tiempo. Todo comenzó unos días antes de cumplir 51 cuando se enteró que realmente sus padres no eran los biológicos y que en realidad la “fueron a buscar” de bebé a Santa Fe. Ella lo sospechaba, tenía preguntas sin respuestas. Su padre adoptivo murió cuando María Elena tenía 10 años, y su madre mientras tanto le fue dejando “pistas” de su identidad.

“Porque aprendí que para SANAR es necesario HABLAR, hoy les voy a contar MI HISTORIA”, dice María Elena en su perfil de Facebook. Charlamos con ella y nos contó mas de lo que está viviendo. Sus padres Mariem y José María no podían tener hijos y decidieron ser padres. Fue así que un médico amigo de ellos hizo el contacto para viajar hasta Santa Fe y contactar a una familia cuya hija adolescente de 14 a 15 años estaba embarazada y no podía quedarse con el bebé. “En mayo de 1968, esa jovencita me dió a luz, creo que en el Hospital de San Carlos Centro, Santa Fe. Fueron a buscarme mis padres de crianza con sus mejores amigos y allí comenzó la vida que la mayoría conoce…” dice María Elena.

Entre esas pistas que la madre le iba dando estaba una que le decía “si me pasa algo hablá con mi amiga Kety” muy adentro suyo María Elena sentía que algo no “encajaba” entre sus primos y familiares. Nos contaba como que no se sentía 100% parte de esa familia. Y fue luego de la muerte de su madre que fue y le hablo a Kety quien le confesó su historia.

“Es muy raro no saber cuándo, qué día naciste” dice la protagonista de esta historia. “Cuando me enteré me miré al espejo y no me reconocí” dice con voz emocionada. “Mariem y José María son y serán siempre mis papás, ellos me dieron la vida biológicamente pero me buscaron y recibieron con todo su amor, hasta el último día sus vidas”.

Hoy, ya con el conocimiento de su origen está en la búsqueda de su familia de origen “porque en mi caso hubo sustitución de identidad, no hubo adopción sino apropiación, legalmente hablando” afirma. Además cuenta que gran parte de su familia conocía el tema y le fue ocultado. En este sentido ella vio como en su familia de adopción hubo un pacto de silencio y eso cree que es una gran carga para las personas. Nos cuenta que una de las sensaciones que tenía desde que fue mamá era el temor a que le “roben” a sus hijos y nunca supo porqué tenía ese sentimiento, tal vez su experiencia de bebé haya quedado marcada en algún lado de su mente.

María Elena hoy recibe el apoyo de su marido y de sus hijos para su búsqueda. Está en contacto con una ONG de Rosario que se dedica a la búsqueda de familiares y brinda apoyo y contención a los “buscadores”, en ese sentido ya se hizo un test de ADN para seguir con su búsqueda con mas herramientas.

“Aquí quiero agradecer a cada una de las personas que me han acompañado desde aquel día oscuro y liberador que supe la VERDAD. En primer lugar a mi marido y mis hijos que son mi motor de lucha”. Pero también tiene palabras para quienes callaron y expresa: “y aquellos que decidieron callar también (agradece) porque de ellos aprendí que si un día se de alguien que está en mi situación y tengo un dato JAMAS se lo negaré porque los pactos de silencia dañan y prima el derecho a identidad.

Quienes puedan tener algún dato sobre esta historia pueden encontrar a María Elena Nerone en facebook, ella sigue con su búsqueda y seguramente puede haber gente de Paraná y Santa Fe que pueden tener datos.  




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