Lograr los sueños cuesta, pero cuando se pone empeño y paciencia se logra. Dos jóvenes mendocinos no solamente lograron dar con su sueño, sino que también hicieron de ella un libro para compartir con todos. Se trata de Pablo y Gabi, que recorrieron Europa y Asia en su Citroën 3cv, y al volver hicieron de su “Citroaventura” un libro.

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Son una pareja de jóvenes mendocinos que unieron sus proyectos y sus sueños, para recorrer miles de kilómetros juntos en auto que fue fabricado en los años 60. Gabi es guaymallina y antes del viaje era profesora de educación física y parte de un emprendimiento familiar. Por otro lado, Pablo es maipucino y es abogado y profesor de inglés. Juntos comparten el amor por la música.

Antes de emprender su viaje intercontinental, Pablo y Gabi debieron encontrarse y reencontrarse varias veces en sus vidas, hasta finalmente coincidir.

El comienzo de su citroaventura

El viaje de Gabi y Pablo comenzó mucho antes de que llegara el auto a sus vidas. “Nos conocemos desde chicos porque nuestras familias compartían la misma religión”, contó Gabi a Vía Mendoza, mientras que detallaba que si bien no iban a la misma iglesia, estos se visitaban entre sí.

Y fue en esas visitas que Pablo se enamoró de Gabi, aunque solamente eran niños de 8 años. “Yo me conocía todas sus medias y zapatos porque no podía mirarle a la cara, era muy tímido”, relató Pablo, mientras Gabi aseguraba que ni siquiera lo había registrado.

Luego a sus 14 años, Gabi y Pablo se volvieron a encontrar. Por dos años fueron compañeros de clase en la secundaria, aunque no había mucho feeling entre los dos. ¿La razón? “Pablo era muy pesado”, contó Gaby entre risas.

Con su pequeño auto naranja realizaron un viaje intercontinental, llamando la atención por donde iban.

Antes de su próximo encuentro, que sucedería cuando ellos tenían 24 años, Pablo compró el auto. Fue en el 2011, debido a que no le alcanzaba la plata para comprar otro modelo. “Lo odiaba, me parecía horrible. Yo quería un combi, pero no me alcanzaba la plata. Era este Citroën o un Fiat 600. Pero lo maneje una vez y me enamoré”, detalló Pablo.

Y de alguna manera, el auto fue lo que los llevó a reencontrarse una vez más. Estando en un evento De la Iglesia, Gabi se encuentra a la mamá de Pablo, para preguntarle de el. Así ella va a su casa a saludarlo, ya que él estaba arreglando el auto.

Unos largos meses más tarde, el amor finalmente fue recíproco entre los dos, gracias a su amor mutuo por la música. “Al principio me pareció raro, era muy pesado. Pero fue un día que caí a su casa y antes de tocarle la puerta, sentía cosas en la panza”, expresó Gabi.

Un proyecto alocado

Cuando Pablo compró el auto en el 2011, su plan fue viajar por Europa con el Citroën y contaba con quien se encontraba. En el 2017, Gabi y Pablo deciden convivir juntos y Pablo pensó que su plan de viajar quedó archivado.

“Cuando aparece Gabi, ese proyecto empezó a hacer ruido, porque era un proyecto personal mío. Lo dejé un poco de lado. Pero lo que yo no sabía era que ella también soñaba con viajar”, contó Pablo. Finalmente se preguntaron entre los dos que hacer con el viaje y el mismo día que se mudaron juntos, decidieron poner fecha para su viaje.

La idea era realizar un viaje intercontinental por Europa y Asia con su Citroën 3cv, por lo que empezaron a juntar dinero y comenzaron con los trámites. “De alguna manera, los problemas que iban surgiendo los iba resolviendo el auto, porque todos lo veían y se enamoraban y nos querían ayudar”, expresó Pablo.

Con la ayuda de amigos fueron resolviendo los temas logísticos de llevar el auto, pero no fue nada fácil. Lo más difícil fue el embarque del auto, lo que les costó $4.550 dólares. “Eran todos nuestros ahorros, nos quedamos sin un peso. Casi decidimos no viajar, no sabíamos como hacerlo sin dinero”, relató el maipucino.

Fue así que gracias al apoyo que recibían de sus amigos que decidieron ir igual. “¿Cómo no íbamos a ir después de todo ese esfuerzo”, expresó Gabi, mientras que contaba que recorrieron los diferentes medios para tratar de juntar un poco más dinero, aunque no reunieron más que seguidores en sus redes sociales.

Su viaje continental consistió de once países, por Europa y Asia.

Para esa altura, el hecho de no tener plata no detuvo su viaje, sino al contrario: “Viajar sin dinero lo hace una aventura”, expresó la guaymallina. Se plantearon dos premisas claves para poder realizarlo. Primero saber que era más importante conocer personas que el conocer lugares y que estaban a total disposición de las personas que los acogían en sus casa, ya que el viaje consistió en gran parte de la solidaridad de la gente.

Durante su viaje no tuvieron ingresos, sino que tuvieron personas que les iban ayudando en el camino, ya sea con el hospedaje, comida, repuestos del auto y hasta el combustible. Como última instancia, la pareja dormía en su pequeño auto, aunque aseguran que habrán dormido allí solo tres noches en todo su viaje de casi nueve meses.

Así en su Citroën 3cv, Gabi y Pablo recorrieron España, Portugal, Francia, Italia, Eslovenia, Croacia, Serbia, Alemania, Bulgaria, Ucrania y Turquía.

El broche de oro, Ucrania

Uno de los principales objetivos del viaje de Pablo y Gabi fue llegar con su auto a Ucrania, ya que Pablo era fan del equipo futbolístico Shakhtar de aquel país. Su sueño era poder llegar al estado y ver el equipo jugar, y lo pudieron cumplir mejor de lo que esperaban.

Aunque si se encontraron con algunas dificultades antes del llegar a Ucrania. El camino de la ruta era muy feo y además, se perdieron con poco combustible. Sin embargo una vez que llegaron, todo cambió.

Eramos celebridades”, cuenta Gabi, ya que justo en su viaje se dio que el equipo de Shakhtar había comprado un jugador mendocino y este los hospedó en su casa y logró que les hicieran múltiples notas periodísticas, lo que hizo que se hicieran conocidos en la región. “Fue locura, la gente hacía fila para sacarse fotos con nosotros, podíamos hacer lo que queríamos porque todos nos querían conocer”, relataba la pareja entre risas.

Inclusive llegaron al estadio con el auto, vieron un partido y fueron galardonados con camisetas del equipo. “Llegamos al estadio con la alfombra roja masomenos”, expresó Gaby. Por su parte, Pablo reflexionó que el lugar los necesitaba tanto como ellos necesitaban al lugar, siendo recíproca el amor que se generó entre ellos y Ucrania.

El libro de la Citroaventura

Mientras Pablo y Gabino comenzaban su viaje, nació la posible idea de escribir un libro contando sus aventuras. Fue así que Gaby comenzó a escribir ayuda-memorias, anotando los detalles de su viaje mientras iban.

Mientras esperaban regresar, los dos comenzaron a escribir su libro, haciendo esa idea inicial realidad. Fueron tres años de arduo trabajo de escritura y edición, aprovechando los tiempos que tenían disponible para poder escribir.

Fue Pablo quien llevó el timón de la escritura narrativa del libro, pero no hubiera sido posible sin el trabajo anterior de su novia. Mientras tanto, los dos también iban realizando las caricaturas que lleva el libro, que ellos mismos dibujaron. Con la ayuda de una amiga neuquina, lograron editar el libro.

La pareja mendocina hizo de su aventura un libro.

Y a pulmón, llegaron a la última etapa de publicar el libro. Realizaron una primer tirada de 50 libros, y ellos tienen planeado que el proyecto pueda autosustentarse, por lo que con lo que recauden de esta tirada harán más.

Su libro finalmente quedó como una complicación de episodios de lo que han vivido en su viaje, ordenados cronológicamente, aunque cada una se puede leer de manera independiente. Es el cuatro libro que se hace en el mundo basado en el amor citronero, por lo que es de gran orgullo para la pareja.

La presentación de su libro será atípica, ya que están buscando lugares para hacer múltiples presentaciones, con intervenciones musicales en los encuentros. Pero la idea del libro no es solo vender, sino inspirar.

Gabi y Pablo quieren llevar el libro a las zonas rurales, empezando por Mendoza, particularmente en las escuelas, para animar a los chicos que no hace falta tener mucho dinero para poder viajar y cumplir sueños. Además, todo está enmarcado en cuestiones de seguridad vial, autogestión de recursos y la necesidad de aprender idiomas.

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Para leer el libro “Citroaventura” y conocer todas las aventuras de de Pablo y Gabi en su viaje intercontinental arriba de su Citroën 3cv, se pueden comunicar con Pablo al Whatsapp 2614703877 o a través de sus redes sociales de Citroaventura.