La de Enrique Pescarmona era una de las voces más esperadas desde que estalló el escándalo por los cuadernos de Oscar Centeno, chofer del ex funcionario K Julio De Vido. Los escritos develarían un red de coimas y corrupción durante los gobiernos kirchneristas.
El escándalo involucra a distintos funcionarios y empresarios, uno de ellos es el mendocino Francisco Rubén Valenti, quien fuera vicepresidente de IMPSA (Industria Metalúrgica Pescarmona Sociedad Anónima) durante años. El hombre está prófugo de la Justicia, se presume que en Asia.
Pescarmona lo defendió en diálogo con MDZ. Dijo que esto es "una venganza K porque nosotros no entramos en la joda", e hizo hincapié en que para él, Valenti es inocente. "Un hombre como él, que trabajó toda su vida y vivió 18 años en Asia para encontrarle trabajo a Mendoza, está acusado de algo que no hizo mientras los chorros siguen sueltos".
"Como verán, en ésto los serios pagamos más que los chorros. Yo, perdiendo el 65% de una empresa de 110 años mientras casi todos los chorros andan sueltos", agregó.
