Uno es en Mondragone y el otro en Bolonia. Hubo enfrentamientos entre italianos e inmigrates búlgaros.


En Italia, el primer país de Europa castigado por el Covid-19, ya murieron casi 35 mil personas. Una baja en los contagios hizo pensar que lo peor había quedado atrás, pero dos rebrotes de la pandemia dejan en claro que “la batalla no está ganada”, como aseguró el ministro de Sanidad, Roberto Speranza.

Uno se dio dentro de una comunidad de trabajadores búlgaros en Mondragone, una ciudad a 60 kilómetros de Nápoles. Allí, los inmigrantes viven hacinados durante varios meses. Servicios de salud del municipio hicieron hisopados a 700 búlgaros, de los cuales medio centenar dio positivo.

Vecinos italianos protestando contra los búlgaros en Mondragone (ANSA/AFP)

Tras la difusión de una falsa noticia que aseguraba que a los contagiados les sacaban sangre para reforzar las reservas de plasma para los italianos, estallaron las protestas. Los búlgaros terminaron enfrentándose violentamente con los mondraguenses y el presidente de la región Campania, Vincenzo De Luca, pidió el envío de tropas del Ejército y refuerzos para los efectivos policiales.

El otro foco es en Bolonia, en las instalaciones de la empresa de transportes Bartolini. Con el boom de las compras por Internet, la compañía contrató más empleados y algunos sindicatos sostienen que no se mantuvieron las medidas de seguridad. Como resultado, al menos 64 trabajadores contrajeron Covid-19.

Uno de los focos es en Bolonia, en las instalaciones de la empresa de transportes Bartolini. (Foto Max Cavallari/ANSA)

“Siempre he dicho y lo repito que existe el riesgo de que aparezcan nuevos brotes. El virus circula. Esta es la verdad. Decir lo contrario es de irresponsables. La pandemia no la hemos dejado atrás. El hecho positivo es que tenemos la capacidad de individualizar los casos, intervenir y circunscribir los focos infecciosos. Lo más importante es mantener intacta la capacidad de vigilancia activa y pasiva“, dijo el profesor Andrea Crisanti, director de Microbiología de la Universidad de Bolonia.

Fuente: Clarín.




Comentarios