El mismo es un homenaje a los caídos diseñado por el ex combatiente quilmeño Héctor Nazaralet.


Autoridades del Centro de Veteranos de Guerra de Quilmes presentaron junto al intendente Martiniano Molina la conclusión del proyecto “1982 – Los Rostros de Malvinas”, un homenaje a los caídos diseñado por ex combatiente quilmeño Héctor Nazaralet

Además el Jefe Comunal anunció la entrega de un subsidio para la institución. El Centro de Veteranos de Guerra presentó e invitó a participar de la conclusión del proyecto de investigación, recolección y restauración de material fotográfico.

Los rostros de Malvinas

El encuentro tuvo lugar en el Museo Malvinas Quilmes, en Joaquín V. González y Ricardo Gutiérrez.

El proyecto fue realizado integralmente por quilmeños quienes marcan el protagonismo de los mismos combatientes para reconstruir la verdadera historia del conflicto bélico.

Después de visitar las islas en 2018 y llorar junto a la tumba de un compañero, Héctor Nazaralet se propuso recuperar fotografías de los combatientes caídos en la guerra para inmortalizar sus rostros. “No podía ser que nuestros héroes quedaran en el olvido”, asegura el hombre, que hoy presentará su trabajo finalizado en Quilmes, cuya réplica se expondrá en capital en el Museo Barrio de Flores.

El 18 de julio de 2018 el veterano de Malvinas Héctor Nazaralet pasó su cumpleaños número 56 de una manera distinta: junto a la tumba de su compañero, el soldado Ignacio María Indino. “Recuerdo que fue un día nublado, muy frío, pero sin lluvia. Yo no soy un católico practicante pero puedo asegurar que el Cementerio de Darwin tiene una energía muy fuerte, te genera algo difícil de explicar, es especial”, describe. Tan impactante fue lo que sintió que en ese mismo momento empezó a darle vueltas en la cabeza una idea que perduraría por mucho tiempo.

Nazaralet visitaba las Malvinas luego de más de tres décadas de haber estado, junto a ocho compañeros, los soldados Marcelo Cajigal, Carlos Valleca, Javier Perdomo, Santiago Pasman, Tito Ferro, Martín Goñi, Alfredo Puchi, Sergio Fasi y su hermano

“¿Cómo puede ser que nadie conozca las caras de nuestros héroes de Malvinas?”, pensó. Fue en ese vuelo introspectivo que Héctor encontró el disparador del que sería el trabajo más importante de su vida después de la guerra.

Héroes con rostro Nazaralet tiene 57 años, es dueño de un estudio de fotografía en Quilmes y tiene “una familia espectacular, un familión”, según lo define él mismo. Héctor ve que fue las arrugas y las canas ganaron su cara, que fue envejeciendo y piensa: “¿Por qué ellos quedaron allá y yo tuve la posibilidad de rehacer mi vida?”.

Los rostros de Malvinas

Cuando empezó su trabajo, Héctor ya se había amigado con su historia, aunque le llevó más de veinte años llegar a ese puerto. “Cuando volvimos de Malvinas nosotros éramos los loquitos. Si decías que eras un ex combatiente te miraban mal. Yo estuve años hablando de Malvinas en tercera persona, como si le hubiera pasado a otro. Me invitaban los veteranos de Quilmes pero tenía una negación a juntarme con ellos, no podía”.

Cada foto que llegaba al banner de Héctor era una nueva historia. Todas épicas y tremendamente conmovedoras. La del soldado Falcón, chaqueño, flaquito y desnutrido, que decidió encarar a un pelotón de ingleses en medio de un enfrentamiento y fue acribillado por el enemigo. La del soldado Julio Rubén Cao, el maestro de Laferrere, que se ofreció como voluntario para defender a la Patria y murió en la batalla final del 14 de junio. O la del soldado Mesa, identificado por la Cruz Roja en 2017, que murió aferrado a la foto de su novia.

De alguna manera, Nazaralet siente que su trabajo viene a completar el que encabezaron el ex combatiente Julio Aro, el soldado inglés Geoffrey Cardozo y la directora editorial de Infobae, Gabriela Cociffi que, después de años de gestiones con Cancillería y la Cruz Roja, lograron que el Reino Unido permitiera tomar el ADN de cada “Soldado solo conocido por Dios” y lograron identificar a 114 caídos. “Ahora me gustaría que se pudiera poner el rostro de cada héroe sobre su cruz“, se emociona Nazaralet.

Rostros de Malvinas de Héctor Nazaralet

Fue el 26 de agosto pasado. Ese día, Héctor le puso cara al soldado número 227 y terminó su trabajo tras un año de trabajo intenso. «Y la satisfacción que sentí no te la puedo explicar. Ahora el banner puede ser impreso en cualquier medida. Me gustaría que estuviera en la entrada de Ezeiza. Es gratis y lo pude tener quien quiera», acepta.

En Capital, el Museo Barrio de Flores tendrá la réplica de este material en su sala dedicada al veterano de Malvinas Fabián Volonté.

“Siento que esto no sana la herida pero la completa un poco. Cada uno volvió de la guerra con un mambo distinto. A veces pienso que quizá yo haya regresado con la misión de hacer este trabajo y que el rostro de nuestros héroes nunca sea olvidado, quién sabe”, reflexiona el ex combatiente Nazaralet, visiblemente emocionado y cierra: “En cuarenta años los ex combatientes no vamos a estar más y nadie iba a hacer este trabajo. Nosotros volvimos, ellos son los verdaderos héroes y sus caras merecían ser recordadas“.





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