Investigadores de la Universidad de Florida decidieron responder una de las preguntas propias de la ciencia ficción: ¿Crecerá algo en la luna?. El objetivo que se buscaba era comprender si ese suelo podría ser utilizado para cultivar alimentos en un futuro no tan lejano.

Lo que descubrieron es una novedad en la historia humana y un hito en la exploración espacial.

Brotes de Arabidopsis thaliana en tierra lunar Foto: Instagram

Las misiones Apolo 11, 12 y 17 que realizó la NASA a la Luna trajeron a la Tierra muestras de ese suelo rocoso, con el cuál se realizó este experimento en un laboratorio. El equipo de la Universidad de Florida probó que especies vegetales pueden brotar y crecer con éxito en material lunar y cuáles no.

El primer paso fue plantar una especie de Arabidopsis thaliana en suelo lunar y si bien todas las semillas germinaron, los investigadores aún siguen realizando más pruebas.

Ana-Lisa Paul, Stephen M. Elardo y Roberto Ferl del Instituto de Ciencias de Agricultura y Alimentos de la Universidad de Florida explican en un artículo para la Revista Nature que “la medida en que las plantas pueden mejorar el soporte de la vida humana en otros mundos depende de la capacidad de las plantas para prosperar en entornos extraterrestres utilizando recursos que hay allí”.

Científicos lograron cultivar plantas en el suelo de la Luna Foto: Instagram

“Utilizando muestras de las misiones Apolo 11, 12 y 17, mostramos que la planta terrestre Arabidopsis thalianagermina y crece en diversos regolitos lunares. Sin embargo, nuestros resultados muestran que el crecimiento es un desafío; las plantas de regolito lunar se desarrollaron lentamente y muchas mostraron morfologías de estrés severo”, aclaran.

“La interacción entre las plantas y el regolito lunar deberá dilucidarse aún más, y probablemente mitigarse, para permitir mejor el uso eficiente del regolito lunar para el soporte vital dentro de las estaciones lunares”, finalizan.

Brotes de Arabidopsis thaliana en tierra lunar Foto: Instagram

Las plantas ayudaron a establecer que las muestras de suelo traídas de la luna no albergaban patógenos u otros componentes desconocidos que dañarían la vida terrestre”, dijo Anna-Lisa Paul, autora del estudio y profesora investigadora de ciencias hortícolas en UF/IFAS.