La Justicia de San Isidro elevó a juicio oral la causa por la muerte de Diego Armando Maradona, en la cuál hay ocho profesionales de la salud imputados por el delito de “homicidio simple con dolo eventual”.

El juez de Garantías Orlando Díaz dispuso que la causa sea remitida a sorteo para que un Tribunal Oral de San Isidro juzgue al neurocirujano Leopoldo Luciano Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Ángel “Charly” Díaz; la médica coordinadora de la prepaga Swiss Medical, Nancy Edith Forlini; el coordinador de enfermeros Mariano Ariel Perroni; el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna; y a los enfermeros Ricardo Omar Almirón y Dahiana Gisela Madrid.

Elevaron a juicio oral la causa por la muerte de Diego Maradona Foto: Instagram/maradona

Todos están acusados del delito de “homicidio simple con dolo eventual”, que prevé una pena de entre 8 y 25 años.

“La conducta que cada uno de los incusos habría desplegado, no cumpliendo con el mandato de actuar que la buena práctica médica colocaba en sus cabezas, cuando debo insistir una vez más, tenían conocimiento de la situación de riesgo para el bien jurídico, la posición de garante que ocupaban y la posibilidad cierta de actuar, habría abastecido el dolo exigido por la figura del artículo 79 del Código Penal, en el caso bajo la formulación de dolo eventual”, dice el juez Díaz en su resolución.

El magistrado menciona que hubo en ellos una “ausencia de interposición de acción salvadora alguna que pudiera evitar el deceso” y una “aceptación interna de los encausados del eventual acaecimiento del resultado finalmente producido”.

De qué se acusa a cada imputado

Elevaron a juicio oral la causa por la muerte de Diego Maradona Foto: @sscnapoliES

Leopoldo Luque

El neurocirujano es el principal imputado de la causa por ser el médico de cabecera de Maradona.

“No garantizó su debido seguimiento con controles y estudios cardiológicos, ni convocó especialistas en materia cardiovascular, hepática y renal, conforme su cuadro requería, librando su destino a su suerte. En forma sistemática, ignoró y menospreció los síntomas y signos compatibles con la insuficiencia cardíaca que le eran informados por personas ajenas al equipo médico y que personalmente tuvo la oportunidad de evaluar”, estipularon los fiscales en su resolución.

Agustina Cosachov

Era la psiquiatra de Maradona y sospechan que era la encargada de prescribir la medicación psiquiátrica que tomaba el por entonces DT de Gimnasia. Firmó la externación de la Clínica Olivos. Los fiscales consideran que no aseguró “la correcta administración de la medicación y psicotrópicos, desentendiendose de los efectos adversos y eludiendo los controles y/o estudios apropiados a los fines de su evolución”.

Carlos Ángel “Charly” Díaz

Era el psicólogo de Maradona. Lo acusan de “manipular” a la familia “proponiéndoles que todo lo que estaba sucediendo era producto de la libre y espontánea decisión de Maradona, alegando para ello que ‘necesitaba espacio’”.

Nancy Edith Forlini

Médica a cargo de la Gerencia de Cuidados Domiciliarios de la empresa Swiss Medical y coordinadora para la prepaga de la internación domiciliaria de Maradona. Consideran que omitió cumplir con deberes mínimos a su cargo, por ejemplo, dotar del personal de enfermería en salud mental, acompañamiento terapeútico y nutricionista, además de reclamar por aparatos adecuados para el tratamiento.

Elevaron a juicio oral la causa por la muerte de Diego Maradona Foto: @LANACION

Mariano Ariel Perroni

Era el coordinador de enfermeros de la empresa “Medidom”, subcontratada para aportar enfermeros y médicos a la internación domiciliaria de Maradona. Es apuntado por llenar planillas de atención médica, “omitiendo plasmar sus asientos de forma completa y adecuada, consignando deliberadamente información que no se condecía con el real estado y atención médica que Diego Armando Maradona recibía”.

Ricardo Omar AlmirónDahiana Gisela Madrid y Pedro Pablo Di Spagna

Son los tres enfermeros que quedaron a cargo del cuidado de Maradona. La fiscalía cree que los tres omitieron cumplir con los deberes a su cargo ya que se habrían abstenido, según los fiscales, de controlar regularmente el estado de salud del paciente.