Ya van 15 expulsados que intentaron cruzar la frontera por este municipio.


La frontera seca de Misiones con Brasil desde es un lugar casi imposible de controlar pero completamente necesario de hacerlo en este momento de Pandemia, donde el país vecino no maneja las mismas medidas sanitarias que Argentina, y donde el virus puede tranquilamente atravesar esta frontera. Por ello Gendarmería Nacional se sumó a custodiar estas líneas en el municipio de San Antonio.

Dos efectivos por puestos fijos hacen guardias de seis y ocho horas. Por cada puesto se necesitan seis gendarmes diarios. Uno queda fijo y el otro recorre la línea de frontera. Todos los trabajos son coordinados con la Policía de Misiones.

En San Antonio, Gendarmería también patrulla los barrios que se encuentran al límite con Brasil. Hasta el momento 47 brasileños fueron demorados en Bernardo de Irigoyen y 15 en San Antonio, todos expulsados hacia su país.




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