En el marco de la aplicación de la Ley Micaela, que obliga a los distintos poderes del Estado a capacitarse en temas de género, la Municipalidad de Gualeguaychú realizó una capacitación con el pleno de los funcionarios, con una disertación a cargo de Dora Barrancos, de la que participó además el intendente Dr. Esteban Martín Piaggio.

La reconocida historiadora, socióloga, investigadora y militante feminista, Dora Barrancos, realizó una revisión a lo largo de la historia de los hechos que generaron las condiciones para el régimen patriarcal que fomentó la desigualdad de género, que desfavoreció históricamente a las mujeres.

Se trata de una de las capacitaciones que se dan en el marco del cumplimiento de la Ley, que se brindarán a todo el personal municipal independientemente de su modalidad de contratación, en referencia a marco normativo, tipos y modalidades de violencia, cómo actuar ante una posible situación de violencia, informar sobre el trabajo que lleva adelante la Municipalidad, entre otros aspectos que permitirán fortalecer y brindar una asistencia adecuada tanto dentro del Municipio como a los vecinos de la ciudad.

"Estamos viviendo un momento muy especial en el país, como en Gualeguaychú y esta capacitación resume los desafíos que tenemos por delante y ratifica nuestra enorme intención de poder generar condiciones de la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria" destacó Piaggio.

"Argentina es uno de los países que más ha cambiado en materia formal de derechos. Pensemos en la Ley de Identidad de Género, que es una ley maestra, magistral. Es el más importante bien de exportación que ha tenido la Argentina, porque esa Ley de Identidad de Género tiene emulaciones hoy en Europa" destacó por su parte Dora Barrancos, al tiempo que dijo: "El patriarcado al inventarse como sistema, inventó a Frankenstein, en cuanto al acogotamiento, el enlazamiento, la coacción que ha significado el modelo masculino para los varones. Alguien me dirá que mucho más han sufrido las esclavas, y es verdad. Pero lo que quiero decir, y siempre lo sostendré, es que en la dialéctica del amo y del esclavo, quien indignifica la situación es el amo. Y por lo tanto es el que carga con toda la posición de residuo y de depósito, de lo más envilecido. Entonces el drama de la existencia humana es que haya amos. La posición de la esclavitud si no hay insurgencia se torna indigna, pero evidentemente quien domina es el actor abyecto de la historia".