Palmeritas sin manteca: el truco de las 16 cucharadas para acordarte la receta de memoria
Si hay antojo de algo dulce para el mate pero no hay manteca en la heladera, esta versión viral de las clásicas palmeritas utiliza un método de medición infalible y pocos ingredientes.
Palmeritas sin manteca: el truco de las 16 cucharadas para acordarte la receta de memoria(Gentileza)
En este otoño de 2026, las recetasque resuelven la merienda con lo que hay en la alacena son las más buscadas. Esta variante de las palmeritas que subió la cuenta de @soyaylenimfled rompe con la estructura tradicional del hojaldre francés: no lleva manteca ni procesos de plegado eternos. Se basa en una masa elástica y noble que utiliza aceite para lograr la humedad justa.
Ideal para compartir con amigos o salvar una tarde de lluvia, esta propuesta destaca por ser apta para principiantes y por un resultado que, según su creadora, es "adictivo".
Así quedan las palmeritas con esta receta.(Captura)
Los ingredientes para hacer las palmeritas sin manteca virales
1 huevo
16 cucharadas de agua (a temperatura ambiente)
16 cucharadas de aceite (girasol u oliva)
400 g de harina 0000 (aproximadamente)
1 cucharada de azúcar para la masa
2 o 3 cucharadas extras de azúcar para espolvorear y enrollar.
Estas palmeritas son muy fáciles de hacer.(Captura)
El paso a paso para hacer en casa las palmeritas sin manteca
En un bowl, batir el huevo con la cucharada de azúcar hasta que esté bien integrado.
Sumar las 16 cucharadas de agua y las 16 de aceite.
Mezclar enérgicamente hasta que la preparación quede espumosa y llena de burbujas.
Incorporar la harina de a poco (reservando unos 100 g para el amasado final). Cuando empiece a tomar consistencia, pasar a la mesada y amasar hasta obtener una masa suave, lisa y que ya no se pegue a los dedos.
Envolver la masa y llevarla a la heladera por 15 minutos. Este golpe de frío es fundamental para que el aceite se asiente y la masa se pueda estirar bien fina sin romperse.
Dividir la masa a la mitad.
Estirarla con un palo de amasar (o una botella limpia) hasta que quede de unos pocos milímetros de espesor.
Para un acabado más prolijo, emparejar los bordes con un cuchillo para formar un rectángulo perfecto.
Esparcir azúcar por toda la superficie.
Empezar a enrollar la masa desde los dos extremos hacia el centro, hasta que ambos rollitos se encuentren en el medio.
Cortar el rollo en tajadas de aproximadamente 1 cm.
Colocarlas en una fuente previamente enmantecada o aceitada.
Llevar a horno medio hasta que estén bien doraditas.
El azúcar debe caramelizarse para darle ese brillo y crocantez característico.
A diferencia de las palmeritas industriales, estas tienen una textura más rústica y ligera. Al no llevar materia grasa sólida, son menos pesadas pero igual de dulces. Eso sí, el consejo de Aylen es claro: ¡cuidado con quemarse porque es imposible esperar a que se enfríen!