Ni la carne ni el aceite: los alimentos que más subieron en febrero 2026
Las verduras encabezaron las subas de febrero según Consumidores Libres: acelga, papa y cebolla lideran el ranking de productos que más aumentaron en lo que va del año.


Cuando se habla de inflación en los alimentos, la primera imagen que aparece es el asado o el aceite. Pero los números de febrero 2026 cuentan una historia diferente. Los productos que más subieron este mes no están en la carnicería ni en la góndola de aceites. Están en la verdulería, el lugar donde la mayoría de los argentinos cree que todavía puede escaparle a los aumentos.

Los alimentos y bebidas aumentaron más del 4% durante febrero en la Ciudad de Buenos Aires, según un relevamiento de la cooperativa Consumidores Libres sobre 21 productos de la canasta básica. Pero la distribución de esos aumentos sorprende.

La acelga encabezó los aumentos del mes con una suba del 26,67%. La papa subió un 25% y la cebolla un 10%. Tres ingredientes de consumo diario, presentes en casi todas las mesas argentinas, que arrancaron el año con aumentos de dos dígitos.

No son los únicos. Los rubros que más golpearon el bolsillo en febrero fueron bebidas e infusiones con una suba del 6,1%, productos de panificación, cereales y pastas con el 5,7%, y carnes con el 5,2%.
La canasta de 21 productos relevados pasó de $126.500 a $131.530, un aumento del 3,98% mensual y un acumulado del 8,1% en lo que va de 2026. Según la consultora LCG, el salto de precios de la primera semana de febrero fue el mayor desde marzo de 2024.
Dentro de los rubros que más subieron, hay alternativas concretas que permiten mantener la variedad sin resignar el presupuesto.
Para reemplazar la acelga en precio, el repollo y la remolacha son las opciones más estables de la verdulería en esta época del año. Rinden más por kilo y resisten mejor en la heladera.
El pollo se consolida como la proteína más accesible frente al encarecimiento de los cortes vacunos, manteniéndose alrededor de los $4.000 por kilo mientras el vacío ya supera los $23.000. La diferencia es tan grande que cada vez más cocineros caseros lo eligen incluso cuando no están ajustados.

Para los panificados, la opción más práctica sigue siendo el pan casero: harina, agua, levadura y sal. Rinde el doble que el pan de panadería, se puede hacer en cantidad y congelar en porciones. Con el precio actual del pan, la diferencia se nota en el primer intento.
Los datos de febrero confirman una tendencia que viene de meses: ya no hay rubro seguro en la góndola. La estrategia que más funciona es conocer los precios de referencia, comparar entre verdulerías de barrio y supermercados, y rotar los ingredientes según lo que esté más barato cada semana.