Las cinco parrillas más famosas de Buenos Aires

por Redacción de Vía Gourmet

Espacios que se han ganado el corazón (y el estómago, claro) de sus clientes. Mirá la lista y contanos cuál fue tu experiencia si ya las conociste.

Con el pecho henchido de orgullo porque una parrilla de Buenos Aires fue elegida en la lista de los 50 mejores restaurantes el mudno, el plato emblema de nuestro país sigue sumando lugares icónicos y cada uno ya empieza a armar su propio top five.

Don Julio quedó en el puesto 34 del ranking mundial, pero hay muchas otros espacios que en Argentina se han ganado el corazón (y el estómago, claro) de sus clientes a lo largo y ancho del país.

En el caso de la provincia de Buenos Aires, hay cinco lugares que el diario Clarín publicó como “templos” del asado a los que habría que “peregrinar”. Retomamos esa lista y te la contamos. ¿Estás de acuerdo?

Parrilla El Tano.

Está ubicada en General Güemes 567, Avellaneda. Abre de martes a domingos, todas las noches. Sábados y domingos, mediodía.

Fabio Caschetto (49) es el Tano, el que da nombre a este local de Avellaneda, lugar que no está en el circuito turístico obvio de los visitantes pero que gracias al “de boca en boca” se conoce, y cumple.

Las parrillas más famosas de Buenos Aires.

El lugar nació en 2001, cuando Fabio alquiló el local, colocó dos parrillitas en la puerta y prendió el fuego. Con los años recibiría las visitas de Maradona y Riquelme, le propondrían abrir una sucursal en Miami y sus clientes esperarían horas para entrar, reseña Clarín.

“Desde el primer día la parrilla tiene un estilo, eso sí, y es que el cliente se sienta como en casa. Lo mío con los clientes es muy personal. Y somos rápidos: podés esperar una hora afuera. Pero te sentás y al toque te servimos las achuras y arranca la experiencia”, explica sobre su éxito.

Las parrillas más famosas de Buenos Aires.

Los Talas del Entrerriano

Avenida Brigadier de Rosas 1391, José León Suárez. Mediodías de lunes a lunes. Viernes, sábados y domingos a la noche.

Oscar Bopp es “el Entrerriano”. Sus primeros clientes fueron camioneros, repartidores, remiseros, gente al paso. Muchos lo habrá conocido porque su local aparece en el documental de Netflix “Todo sobre el asado“, de Mariano Cohn y Gastón Duprat.

Las parrillas más famosas de Buenos Aires.

La parrilla que abastece a la parrilla principal nunca se apaga. El sereno de la noche se encarga de tirarle troncos al fuego. Sobre los fierros el matambre empieza a cocinarse a las 8 de la mañana. En el salón trabajan 18 mozos varones más 5 adicionistas mujeres, que son las que cobran las comandas manuales. Los parrilleros son seis.

“Acá la gente viene a comer. A caretearla o a aparentar va a otro lado“, explica Domingo,  encargado del lugar desde hace 20 años. “Tenemos clientes que son empresarios o grandes ejecutivos que nos dicen ‘si tengo que cerrar un negocio voy a otro lugar, de otro estilo. Pero a comer en familia vengo acá”.

“Tratamos de mantener el estilo campo: no usamos mantel, servimos en tablas, la vajilla es de acero inoxidable. Apuntamos a reflejar el ‘comer argentino’; el plato criollo, autóctono. Lo rústico, o lo viejo, nunca va a quedar de lado. Lo demás es todo marketing”, asegura.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

Lo de Beto

Avenida Presidente Hipólito Yrigoyen 3251, Lanús. Viernes y sábados por la noche.

En esta parrilla el concepto del asado está cruzado por la música, más precisamente, la cumbia. “Tanto el show de cumbia como el asado son grandes llamadores para todo el argentino. El asado más que la cumbia; es una cultura, una pasión como el fútbol. Cuando el país anda bien, ves humo en todas las casas y las parrillas explotan. Si el argentino pudiera, saldría a comer asado todas las noches. Si no, ¿cómo se explica que haya tantas parrillas?”, cuenta Norberto Álvarez (44). Es el famoso Beto.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

En esta parrilla el sistema es libre y el costo del asado varía según el grupo musical de la noche. De la mitad del salón hacia el fondo hay promoción hasta fines de julio. El menú cuesta un 50 por ciento menos. “Al argentino le gusta todo lo que sea libre, venir a comer hasta reventar”, afirma. En el salón entran unas 500 personas.

“Nuestra propuesta es algo bien íntimo, familiar. Está dirigida a los que no pueden ir a una bailanta a ver un grupo, y a los que tienen entre 32 y 40 o 45 años y no saben qué hacer un viernes o sábado a la noche”. A los que vienen solos, Beto trata de acomodarlos en un grupo donde se siente en confianza.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

Lo de Charly

Avenida Álvarez Thomas 2101, Ciudad de Buenos Aires. De lunes a lunes, las 24 horas.

Es un local que vende asado las 24 horas del día y nació en 1991. “Empezamos ofreciendo choripanes y sánguches de vacío”, recuerda Manuel Crespo, uno de sus encargados en la nota de Clarín. 

“Cuando podíamos vender alcohol a toda hora venían muchos clientes más -recuerda -. Desde hace un tiempo sólo se permite la venta de alcohol hasta las cinco de la mañana. Pero no sólo hay gente comiendo asado de madrugada. También encontrás a muchos entre las 17 y 19, que es cuando cierran otras parrillas”.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

 “No escatimamos en la porción. Todo es para compartir. Nuestro público valora mucho la abundancia. Acá nadie busca platos gourmet. Es más de pedir y pedir: ‘traeme chinchus, tráeme mollejas, quiero un pedazo de entraña y una tira de asado’”, describe sobre los platos y la foto lo evidencia.

“Apuntamos a todo lo que es el folclore argentino: buena carne, porciones generosas, atención personalizada. La decoración del salón y las presentaciones de los platos pasa a segunda escena. En ese punto somos bien criollos”, agrega.

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El Ferroviario

Se ubica en Reservistas Argentinos 219, Ciudad de Buenos Aires. Abre de martes a domingos, mediodía y noche.

“¿Cómo hacerte entender que durante años un día como hoy sólo tenía una mesa con 6 viejitas jugando al buraco y tomando café?”, recuerda Martín Chaparro (40). “Es mi cable a tierra. No podría estar en la caja o en mi casa mirando las cámaras, como se imaginan varios clientes”.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

“Muchos clientes nos comentan: ‘Vine otras dos veces y no pude entrar, y recién hoy puedo comer y conocerlos’. Y lo primero que hacen es tomar una foto de los platos. Es como contarle al resto ‘yo sí pude entrar y estoy disfrutando’. Esas fotos ayudaron a generar una ilusión. Hay una expectativa muy grande al venir”.

El Ferroviario, una parrilla dentro de un club (el Club del personal de Dirección del Ferrocarril Domingo Faustino Sarmiento) que un viernes a la noche puede atender a más de mil personas, y que vende 4.600 kilos de carne por semana. Históricamente, el salón funcionó como buffet.

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

“Creo que la clave fue el servicio”, asegura. “Se te puede pasar el tallarín, el tuco te puede salir algo más salado, la Coca tal vez no esté tan fría o la carne algo dura. Pero en la mesa no hay excusas para no atender bien a la gente”. 

Las mejores parrillas de Buenos Aires.

¿Conocés algunas de estas parrillas? Contanos tu experiencia en los comentarios.