El ultimo jueves se conoció la noticia de un asesinato a mano fría en Bernardo de Irigoyen, Rafael Antúnez de Olivera de 45 murió tras recibir tres disparos en la sien, frente a su hijo de 13 años.

La autopsia preliminar confirmó que la víctima fue ejecutada a sangre fría. Los investigadores intentan identificar al presunto sicario a través de las cámaras de seguridad de la zona.

De acuerdo a lo que informaron fuentes consultadas, de los tres disparos en la zona parietal izquierda, uno de ellos le perforó el cráneo. Por estas horas la Dirección de Criminalística de la Policía de Misiones analiza las pericias que puedan determinar de qué calibre son las municiones.

Leonardo Viera, comisario mayor y jefe de la Unidad Regional 12, explicó que “estamos trabajando intensamente en el análisis de estas cámaras y vamos direccionando la investigación”.

Indicó además que será fundamental establecer qué ocurrió momentos previos al hecho ya que hay datos contradictorios entre los testimonios de los testigos. “Se hablaba de una moto 110, otros de una motocross, también hubo dudas en ese momento acerca de la cantidad de ocupantes y con el análisis queremos ir descartando esas cuestiones”, agregó.

El asesinato se dio en pleno centro de la ciudad, cuando la víctima y su hijo frenaron en un semáforo de la avenida Andrés Guacurarí, un motociclista aprovechó el momento y ejecutó a Rafael Antúnez de Olivera con tres tiros, todo esto frente a su hijo de 13 años que viajaba en el asiento del acompañante.

Investigan si tiene relación con el contrabando de vinos argentinos a Brasil, que se incrementó notablemente desde el cierre de las fronteras por la pandemia de COVID.