En horas de la siesta la térmica en Corrientes llegó a los 47 grados, luego de la lluvia y en las primeras horas de la tarde el termómetro marcaba 26 grados.


Un viernes sofocante en Corrientes, pero el servicio meteorológico nacional preanunciaba la probabilidad de lluvias que podrían traer alivio algo que finalmente ocurrió. Por la mañana desde bien temprano la temperatura se mostró elevada.

La lluvia de la siesta logró descender la temperatura.

A las 15,30 la máxima en la Capital llegó a los 36,4 y la sensación térmica escaló a 47,6 grados; pero a esa hora la lluvia dijo presente y marcó un descenso térmico notable de más de 20 grados. Por esas horas la provincia se encontraba en el marco de un alerta meteorológico.

A las 17,40 la temperatura en la ciudad de Corrientes era 26,5 mientras que la sensación térmica marcaba 26 con pronóstico de descensos. Para tener un parámetro de lo cambiante de la temperatura, antes de las 7 de la mañana el termómetro estaba por sobre los 27 grados.




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