Solange Otto es conocida como La Dota y es la vecina más longeva en Huinca Renancó, ya que por estas horas ha celebrado sus 101, con su infaltable cerveza que marca su ascendencia alemana, de donde era su padre.

En su cumple no faltó esa rubia y burbujeante debilidad ni los fiambres, que también son sus manjares preferidos, como el jamón crudo, pequeños deleites que hablan de una vida bien vivida, como debe ser: “nunca imaginé llegar a esta edad, siempre me cuidé pero me daba los gustos tomando vino rosado, cerveza y comiendo jamón crudo, estuve como veinte años sin ir a los médicos y recién ahora empecé a tomar algunos remedios”, relata divertida a IR Noticias.

Nacida en Del Campillo en 1919 tiene incluso un tataranieto, que vive en Río Cuarto y es el nieto de su nieto, Fernando.

Siempre atenta al buen comer y el buen beber, La Dota lamenta que ya no consigue el vino rosado: “el vino rosado ahora no se consigue, acá me lo traían en un supermercado en damajuanas de cinco pero tampoco se consiguen más, no sé por qué la gente no lo toma porque es muy rico, yo lo mezclo con jugo”, recomienda.

Con una larga vida, en sus historias también hay castillos europeos: “cuando tenía ocho años nos volvimos a Alemania , de donde era mi papá , porque fuimos a cobrar la herencia ya que mi abuela tenía un castillo y varias propiedades, cuando llegamos nos dimos cuenta que un tío había vendido todo, mi papá lo quería matar pero se le pasó y nos tuvimos que volver”, recuerda.

De nuevo en la provincia, su padre comenzó una nueva etapa pintando cascos de estancias y así conoció a Miguel Cowes con quien se casó a los 20 años, para dar inicio a un árbol familiar que se expande y que la tiene como el tronco principal desde que enviudó en 1973.