La ex gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, asistió a un almuerzo de la Fundación Mediterranea en Córdoba, provincia a la que describió como “el corazón geográfico del país, el corazón agroindustrial y el corazón de Juntos por el Cambio”.

La dirigente del PRO tenía previsto recorrer el país para presentar su libro “Mi camino después de Semana Santa”, pero habría postergado la gira por el reciente lanzamiento del de Mauricio Macri con Primer Tiempo.

Evitó dar precisiones sobre una posible candidatura para las elecciones de medio término, y se enfocó en detallar ante los empresarios y dirigentes presentes su gestión en provincia de Buenos Aires. Opinó que no tiene sentido establecer “culpas” sobre Cristina Fernández de Kirchner o Mauricio Macri respecto al presente del país, y consideró que es un partido “largo” y que llevará décadas recuperar la situación de Argentina.

No obstante se mostró como un actor político fuerte de Juntos por el Cambio y manifestó que muchos votantes le expresaron su desilusión y la pérdida de entusiasmo. Consideró que los principales desafíos hacia adelante para Juntos por el Cambio son “seguir sosteniendo la unidad”, y admitió que “no es fácil definir los liderazgos más representativos en la sociedad y ampliar la base electoral del 41% que no alcanza para gobernar”.

Al respecto pidió que se incorpore al espacio gente que nunca hizo política, pero que represente a los distintos sectores de la sociedad que “son los que tienen que ayudar a construir el 50% (del electorado) que se necesita para transformar el país, si logramos la elección del 2023”.