Las mujeres son más en todos los claustros universitarios, pero eso no se traduce en puestos de jerarquía, que son en su mayoría ocupados por hombres. 


Un informe sobre perspectiva de género en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), elaborado por UNCIENCIA, da cuenta de que, si bien las mujeres son más y se reciben en menos tiempo, eso no se traduce en los puestos académicos, dado que son hombres quienes ocupan la mayoría de los puestos jerárquicos.

“Existe una segregación vertical que se expresa tanto en las jerarquías de la carrera docente, como en los cargos de gestión y representación institucional”, sostuvo 
Alejandra Domínguez , docente universitaria y coautora del libro “Trabajar en la universidad. (Des)igualdades de género por transformar”.

En el informe consta que las autoridades universitarias (rector, vicerrector, titulares de áreas, secretarios, prosecretarios y subsecretarios) se dividen en 61% varones y 39% mujeres, de acuerdo con datos de la página web de la UNC.

Desigualdad.

También los cargos docentes más altos (Profesor Titular, Emérito, Consulto, Asociado y Adjunto) son ejercidos mayormente por hombres, pese a que las mujeres representan el 62,1% (los hombres, el 37,9%) del total de los estudiantes de grado de la Casa de Trejo, obtienen mejores notas (7,35 de promedio general sin aplazos, contra 7,28) y consiguen su título en menos tiempo: terminan la carrera en 8 años, casi 12 meses antes que ellos.

Una de las causas, según Domínguez, es lo que ella denomina “techo de cristal”: es “una barrera que afecta especialmente a las mujeres con pareja masculina e hijos, debido a que ellas, por lo general, están más a cargo del cuidado de personas y del trabajo doméstico”. 




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