La defensora es una de las promesas del fútbol femenino cordobés y ya tuvo varias convocatorias a las selecciones nacionales juveniles.


Los vecinos de barrio Liceo segunda sección sentían los ruidos de los pelotazos en sus portones, los gritos clásicos de los picados en las veredas y el desahogo de un gol en el medio de la calle. Y entre ese ramillete de jugadores estaba Camila Zárate quien tiene, desde chica, el sueño de jugar al fútbol.

Ella sabe que, para una chica, la carrera de futbolista es dura. Pero, desde hace algunos años, las cosas empezaron a cambiar. Ella misma le contó a Vía Córdoba su historia: “Salí de un club de barrio que se llama Panino, jugué siempre con varones, llegué a ser la capitana pero, al llegar la edad limite no pude participar más en el club. Y estuve varios años sin poder jugar al fútbol en un club pero sí seguía jugando con mis amigos del cole o de la cuadra, en la plaza o hasta la misma calle”.

Camila Zárate se afianza en el equipo femenino de Instituto

Mariela, su mamá, al ver que ya no podía seguir jugando en el club de sus inicios, le tenía preparada una sorpresa.Cuando cumpli los 14 años, que en ese entonces estaba permitido poder jugar o entrar en un club, me llevaron a Instituto de sorpresa. Porque supuestamente iba a ir al cumpleaños de mi primo y terminé entrando al predio de La Agustina y poniéndome los botines para entrar a entrenar. Fue una gran sorpresa porque estaba cumpliendo unos de mis mayores sueños que era en ese entonces jugar en un club y que sea con mujeres”, se emocionó Camila que ya tiene 19 años y tiene firmes chances de seguir creciendo en una cancha.

Camila Zárate, defensora de Instituto, en acción en el predio de Ezeiza

Estudia profesorado de Educación Física en el Instituto San Miguel y ayuda mucho a su mamá y a Matías, su padrastro, en una forrajería que pusieron en su casa para paliar un poco la situación económica. Camila le pone las mismas ganas a ayudar a su familia que cuando entra a la cancha con la número 2 de Instituto puesta: “Justamente con todo esto de la pandemia los dejaron sin trabajo a los dos, entonces juntamos un poco de plata y nos pusimos una forrajería con artículos de limpieza para poder generar algún ingreso y poder llevar esta situación adelante. Fueron semanas que tuvimos que dar todo de nosotros y nos pusimos a arreglar el frente de mi casa y adentro así que era estar todo el dia pintando y lijando o haciendo un fino en casa”.

En el barrio, la actividad comercial de Camila en el negocio de su casa hace que muy pocos vecinos y clientes sepan de su carrera en el fútbol. Ella misma lo reconoció: “Muy pocos saben que juego al fútbol en Instituto. En mi barrio solamente los vecinos más cercanos o los que por ahí le rompía algo con un pelotazo o amigos que tengo en el barrio, jeje”.

EXTRAÑANDO. La pandemia por el Covid-19 paralizó casi todas las actividades. El fútbol femenino de la Liga Cordobesa no es la excepción. Y Camila lo siente, al igual que la mayoría de las jugadoras de los equipos. “Extraño muchísimo los partidos de los sábados, a mis compañeras y a los padres de ellas haciendo la hinchada y todos tirando para al mismo lado. La verdad, se extraña muchísimo. Por suerte la estoy llevando bastante bien entrenando y con la facultad, haciendo trabajos. Estoy esperando con ansias volver a entrenar y reencontrarme con mis compañeras”, expresó la defensora de la Gloria.

El equipo femenino de Instituto a pleno donde brilla Camila Zárate

Y no podía faltar el agradecimiento a la familia. El apoyo de ellos es fundamental para continuar el sueño de Camila en el fútbol a pesar del qué dirán de algunos “malas ondas”. Así se expresó la zaguera de Instituto: “Siempre tuve el apoyo de mi familiares, muy contentos todos por lo que hacía y saben que me apasiona jugar al fútbol. En el barrio muy pocas veces me decían algo pero siempre estaba el que le decía algo a mi mamá que no debería jugar o que no era un deporte para mujeres. Pero mi mamá y yo a esos comentarios no le damos importancia porque ella siempre quiere lo mejor para mí y sabe que el fútbol no tiene genero y que me hace feliz poder jugarlo, ella misma lo disfruta conmigo y me aguanta en todas”.

SUEÑOS DE SELECCIÓN Y PROFESIONALISMO. A sus 19 años, Camila Zárate ya probó lo que se siente ponerse la celeste y blanca de la Selección Nacional. Fue convocada a la Sub 20 en 2019 y quiere seguir siendo considerada en el futuro. Y lo dejó bien en claro: “Mi sueño es poder seguir participando con la celeste y blanca y poder jugar afuera”.

Pero también cultiva un sueño colectivo de todas las jugadoras cordobesas: “Lograr un fútbol igualitario en Córdoba y que tengamos las mismas condiciones que el masculino“.

Además se refirió al movimiento del fútbol femenino en Córdoba: “La pasión siempre va a estar aunque nos pongan mil peros o nos tiren palos todas vamos a seguir teniendo la misma pasión. Las chicas de Futboleras Organizadas de Córdoba están peleando por nuestros derechos en el deporte para que tengamos condiciones óptimas para disfrutar de la redonda”.

Y en el cierre, le tiró un palo a los dirigentes de la Liga que anunciaron el límite de edad para el fútbol femenino: “Es feo ver a grandes jugadoras que tengan que dejar por el límite de edad. Les están cortando las piernas. Es como si no quisieran hacer crecer el fútbol femenino porque supuestamente no da ingresos”




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