La pandemia afectó gravente a varios sectores productivos de nuestra Provincia, pero a la vez despertó corazones solidarios. Santiago Miretti, estudiante de Ingeniería Mecánica, se propueso ayudar en el marco de la cuarentena obligatoria.

Es así, que empezó recabando información recorrriendo su ciudad de origen, Bell Ville. De esa manera, detectó las principales necesidades de la comunidad y se decidió a contribuir fabricando y etregando máscaras de protección facial para el personal sanitario.

"Formo parte de un emprendimiento de impresión 3D con el que fabricamos cualquier tipo de pieza de plástico. Se nos ocurrió que podíamos ayudar haciendo estos protectores que luego son donados a los sectores públicos y privados", aseguró Miretti.

Producción de las máscaras en una impresora 3D (Gobierno de Córdoba)

Llegó a producir hasta 50 piezas por día y administrando los recursos que tenía pudo sostener el proyecto solidario. La iniciativa llegó a la Agencia Córdoba Joven, en el marco del programa de Sociocomunitarios, que ofrece financiamiento a universitarios para que concreten iniciativas beneficiosas para la comunidad.

Es por eso, que el organismo le entregó al joven elementos como filamentos, planchas de PET y elásticos para que pueda seguir desarrollando esta acción a través de la cual ya se donaron unas 1.500 máscaras.