Solicitan "ayudas concretas y reales" para poder hacerle frente a la pandemia. En diálogo con Vía Córdoba desde la Cámara advirtieron por la difícil situación.


Para los que alguna vez decidimos instalarnos en un hostel sabemos que lo que reina en estos lugares es la “buena onda”. Allí se hospedan personas de diferentes lugares y el intercambio cultural se genera de forma natural y fluye en cada uno de los rincones. Pero desde que comenzó la pandemia por coronavirus todo eso dejó de fluir, incluso la buena onda.

Los hostels de Córdoba no quedaron exentos de la gran crisis económica que provoca el parate de la actividad desde que se decretara el aislamiento social, preventivo y obligatorio. El sector del turismo fue uno de los principales afectados con el cierre de aeropuertos y viajes de larga distancia. 

Justamente desde Vía Córdoba nos comunicamos con dueños de hostels, la Cámara de Turismo de Córdoba y la Agencia Córdoba Turismo para que brinden un panorama de la situación que se está viviendo. El principal reclamo es el de la conformación una mesa de diálogo con autoridades municipales y provinciales.

Duro presente y la incertidumbre del futuro

“Al igual que todas las Pymes y pequeños emprendedores lo vemos muy complicado. La ayuda no llega, lo poco que pudimos recibir es la ayuda con los sueldos, pero es a cuentagotas para nuestra estructura. Las otras posibilidades de crédito son difíciles de acceder y los montos no son una ayuda real y encima nos seguimos endeudando”, indicó Lucas Goldberg, dueño de Aldea Hostel y presidente de la Cámara de Hostels de Córdoba.

La situación fue empeorando a medida que pasaban los días y algunos hostels tuvieron que cerrar sus puertas. Según los números que maneja la Cámara, entre cuatro o cinco establecimientos dejaron de funcionar. Justamente en la jornada del martes se conoció el caso de Happy Hostel que cerró y cuyo dueño colocó un pasacalles en el que ironizó: “Gracias políticos”.

Cerró Happy Hostel.

En ese sentido, Goldberg aclaró: “La cuarentena está perfecta, estamos todos de acuerdo con que se cumplan las medidas. Pero esas medidas, que son necesarias, tienen que estar acompañadas de ayudas concretas para pequeñísimas empresas que estamos en Córdoba”.

A lo largo de este tiempo, algunos propietarios liquidaron sus reservas tratando de pagar a su empleados, los servicios y alquileres. Otros tuvieron que reconvertirse y transformar sus negocios. Por su parte, los que resisten la dura crisis se encuentran con una gran incertidumbre.

Ante esto, Golberg insistió: “Pedimos una mesa de diálogo con las autoridades, pero no logramos conseguir que nos convoquen para ver qué se puede hacer. Nos siguen llegando los servicios con los valores como si estuviéramos abiertos y con gente. No hay comunicación”.

Hostel de Córdoba en crisis por la cuarentena.

Por otra parte, Sebastián Rojas, del Hostel Rupestre fue más allá y criticó: “Sinceramente hay un abandono total del Estado. Las ayudas no son focalizadas al turismo. Las primeras dos o tres semanas de la cuarentena hubo un contacto con el Estado donde se bajaron herramientas generales. Esas pequeñas ayudas que hubieron fueron plazos de pago o pagos en cuotas. Ningún hostel en particular recibió ningún tipo de ayuda”.

Y explicó: “Nosotros brindamos un servicio que no se genera en la ciudad. El turismo vende servicios, no contamina, no invade, no absorbe. Es plata 100 por ciento de afuera que viene a la ciudad. Los municipios, como mucho, invierten en publicidad para promoverlo, pero no ponen nada. Nosotros buscamos que el turista venga, la pase bien y se vuelva“.

El futuro tampoco es alentador ya que se especula que la actividad turística sea una de las que más tiempo tarde en habilitarse. “El turismo va a tardar mucho. Encima nuestra estructura es un modelo de negocio que invita a compartir. podemos hacer protocolos pero nos va a costar. Vamos a cerrar, la cosa va a volver a la normalidad y Córdoba se va a quedar sin oferta de hostels”, puntualizó Goldberg.

Hostel de Córdoba en crisis por la cuarentena.

“Los que sobreviven son los que tienen espalda. Son las condiciones del juego en Argentina y no van a cambiar. El Estado no tiene un plan de trabajo para el progreso del turismo, depende del esfuerzo que hagamos nosotros. No tenes ayudas sino carga impositiva”, se explayó, por su parte, Rojas.

Desde la Cámara calculan que, en promedio, un hostel necesita de unos 150 mil pesos para abrir sus puertas. “Eso lógicamente es un promedio porque depende la estructura, hay algunos que necesitan mucho más“, aclaran. 

Esfuerzo insuficiente

Lógicamente los hostels no son el único sector afectado por el parate de la economía, todo lo que rodea al sector turístico está recibiendo los coletazos de una cuarentena que se extiende cada vez más. Desde la Cámara de Turismo de Córdoba también brindaron un panorama oscuro de la situación actual.

Uno de los sectores apuntados por la falta de ayuda es el Estatal. En este sentido es que desde la Agencia Córdoba Turismo recordaron que en mayo pasado el gobernador Juan Schiaretti junto al presidente de la cartera turística, Esteban Avilés y otros representantes habían presentado una línea de créditos para el sector.

Reunión donde se oficializaron créditos para el sector turístico de Córdoba.

Se trataba de una línea de préstamos Mipymes, a traves de Bancor. El mismo podía ser destinado a cubrir el pago de salarios con una tasa especial de 24 por ciento y hasta 10 meses de gracia para capital e intereses; la primera cuota vencerá en marzo 2021.

Pero para la Cámara de Turismo de Córdoba, que participó de esta reunión, es una ayuda insuficiente. “Los créditos que se dieron son insuficientes para la cantidad de requerimientos. Estamos viendo otras alternativas porque estamos en otro concejo del Banco Nación que darían otros cuatro tipos de prestamos”, indicó José González, presidente de la entidad.

Y agregó con preocupación: “No tenemos las respuestas que nosotros solicitamos ni con el Gobierno nacional ni provincial. La actividad en general necesita asistencia por estar parada hace mas de 100 días con facturación cero. El problema no es no facturar sino la incertidumbre de la apertura y que cuando abras vas a estar debiendo”.

Imágenes de la terminal de Córdoba vacía en plena cuarentena por coronavirus.

Justamente desde el sector turístico solicitaron a los diferentes gobiernos exenciones y reprogramaciones de pago. Sobre este punto, Gonzalez aclaró: “Acá estamos hablando de alguna concesión o moratoria muy grande, mínimo de 24 meses que es cuando la actividad va a comenzar a florecer. Se perdieron varias temporadas y se van a perder más como las fiestas patronales o festivales. No nos sirven que nos digan ‘abran’ porque para eso necesitamos que todo esté funcionando. Gastan el tiempo en hacer protocolos, pero algunos son incumplibles”.

Y concluyó: “El espectro turístico en general está muy complicado. Van a tener que tomar medidas urgente porque la gente se esta cansando y está muy nerviosa no pudiendo pagar gastos mínimos ni empleados”.

Por el momento la paciencia y la “buena onda” se agotan, mientras desde el sector esperan por soluciones para poder afrontar la pandemia.




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