Ambiéntandose a las dificultades del famoso rally-raid, el español es 11°. También avanzan todos los cordobeses, después de una exigente jornada. Mañana, en la segunda etapa, la navegación será clave.


El español Fernando Alonso cumplió este domingo con un buen debut en el Dakar Arabia Saudita 2020. El ex bicampeón mundial de Fórmula 1 y que corre con una Toyota Hilux terminó undécimo en la primera etapa de la competencia, que mostró al lituano Vaidotas Zala como la revelación al quedarse con el mejor tiempo en la categoría Autos.

Al contrario de los últimos años, en los que el Dakar se abría con parcial de tipo prólogo, esta vez el rally comenzó muy exigente, con una jornada de navegación muy complicada, que será aún más demandante este lunes entre Al Wajh y Neom, en la segunda etapa, que tendrá 393 kilómetros, de los que 367 serán cronometrados.

Alonso y Coma, en su Toyota Hilux oficial. La dupla española convoca la atención principal de este Dakar.

Alonso, campeón también del Mundial de Resistencia (WEC) con Toyota la temporada pasada, quedó a 15 minutos de Zala, una diferencia lógica para la primera jornada cronometrada; sin embargo, advirtió al terminar el parcial que puede dar más de sí, aunque lo importante en estos primeros pasos es no cometer errores y permanecer entre los diez primeros.

“Sé que tengo más en el bolsillo, pero no es el momento aún de sacarlo”, comentó Alonso al llegar al campamento de la primera etapa, que tuvo 752 kilómetros entre las ciudades saudíes de Yeda y Al Wajh, de los que 319 fueron cronometrados.

Para Alonso, este es su primer Dakar. Para su navegante Coma, el número 13 y primero en Autos y como navegante; lo había corrido siempre en Motos, categoría en la que lo ganaría cinco veces.

En su preocupación por mantener en buen estado su Hilux del Toyota Gazoo Racing South Africa, su peor momento en la etapa fue cuando se perdió junto a su navegante y compatriota Marc Coma -ganador de cinco ediciones en Motos-. Fueron tres o cuatro minutos y al reincorporarse al rumbo correcto se encontraron detrás de otros tres coches que los obligaron a bajar el ritmo y la velocidad durante unos kilómetros.

De todas maneras, la Toyota mejor conservada de las cuatro oficiales en carrera fue la de Alonso, que llegó intacta al primer campamento del rally; es que tanto el catarí Nasser Al Attiyah -ganador del Dakar Perú 2019 con Toyota-como el sudafricano Giniel De Villiers y el holandés Bernhard Ten Brinke sufrieron varios pinchazos que les hicieron perder un tiempo considerable.

Bernhard ten Brinke, de Holanda, y su navegante belga Tom Colsoul (Toyota).

Aunque tantos pinchazos en el mismo tipo de coche puedan generar preocupación, el campeón de Fórmula 1 se mostró más tranquilo al considerarlo mera cuestión de suerte, igual que a él le ocurrió en octubre en el Rally de Marruecos, la antesala del Dakar.

Nasser Al-Attiyah y Mathieu Baumel también tuvieron un buena comienzo. Fueron los ganadores de 2019 en Perú, con Toyota.

Al Attiyah había marcado los mejores tiempos en los primeros parciales de la etapa, pero se quedó sin el triunfo del día por tres pinchazos en la parte final de la ruta.

Solo con los problemas que sufrió la mayoría de los pilotos favoritos, se explica el batacazo que dio el lituano Zala, quien compite por quinta vez en el Dakar y fue 12° puesto el año pasado. Corre con un Mini diésel del team alemán XRaid.

Vaidotas Zala, el ganador de la primera etapa en Autos. Debutó en 2016. Después de dos abandonos, su primer arribo fue en 2018, con un 18° lugar absoluto. El año pasado, quedó 12°. Este es su quinto Dakar.

También tuvieron un buen arranque el francés Stéphane Peterhansel y el español Carlos Sainz, quienes redondearon el día para XRaid al ocupar los tres escalones del podio de la etapa.

El piloto madrileño, campeón del Dakar en 2010 y 2018 -edición que recordamos tuvo final en Córdoba-, explicó que tampoco se salvó de los pinchazos, porque sufrió uno, extrañamente en una superficie blanda como la arena. En tanto, el argentino Orlando Terranova quedó sexto, comentando que Alonso lo taponó sin dejarlo pasar.

El Mini JCW de Sainz y Lucas Cruz. Ganaron dos ediciones del Dakar.

“No sé por qué. No tiene mucha explicación. Luego, tuvimos mala suerte para encontrar un punto del itinerario dentro de la ruta. Al final, apretamos y recuperamos bastante, y así pudimos paliar un poco los daños”, relató Sainz, que finalizó tercero, a menos de tres minutos del líder.

El drama del día. Así quedó el coche del francés Romain Dumas y de su navegante Alexandre Winocq. Sin consecuencias para la tripulación, afortunadamente.

Peterhansel acabó a poco más de dos minutos, a pesar de que achacó sus problemas para comprender las instrucciones que le da en inglés su nuevo copiloto, el portugués Paulo Fiuza, pues siempre había tenido de compañero a pilotos franceses como él. “El inglés de cada uno de nosotros no es bueno, así que no resulta fácil comunicarnos. Y eso repercute inmediatamente en la navegación”, explicó el 13 veces ganador del Dakar.

Stephane Peterhansel y Paulo Fiuza, entre Yeda y Al Wajh, durante la primera etapa. Van con un Mini de dos ruedas motrices, del equipo XRaid.

En Motos, la victoria del día fue para Toby Price (KTM), que inició por todo lo alto la defensa del título de campeón obtenido el año pasado. Price, quien fue el primer australiano en la historia del Dakar que consiguió ganarlo, en 2016, compite por sexta vez. KTM, a su vez, ostenta el récord de 18 victorias consecutivas.

Toby Price (KTM), ganador del primer día. Ya venció dos veces el Dakar.

Price se impuso con solo cinco segundos de ventaja sobre el estadounidense Ricky Brabec (Honda), mientras que el argentino Kevin Benavides (Honda), el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) y el español Joan Barreda finalizaron en la cuarta, sexta y séptima posición, respectivamente, a poca distancia de Price.

Kevin Benavides está cuarto, a solo 2m31s. El argentino fue quinto absoluto el año pasado y como mejor clasificado de Honda.

En Cuatris, se vivió el regreso triunfal del chileno Ignacio Casale, doble campeón del Dakar. Tras probar el año pasado en UTV (buggys ligeros), Casale, quien también festejado en Córdoba en 2018 su segundo triunfo, volvió a subirse al cuatri y dominó en el inicio de esta 42a edición del Dakar, por delante de su gran rival, el polaco Rafal Sonik, que quedó a 5 minutos.

Ignacio Casale busca su tercer Dakar. Arrasó en el comienzo del rally. Es amplio favorito. Pero la carrera recién comienza.

En Camiones, el ruso Eduard Nikolaev, campeón de las tres últimos Dakar, terminó a 11 minutos de su compañero de la marca rusa Kamaz Anton Shibalov, que se adjudicó la etapa.

LOS CORDOBESES

De los motociclistas, el mejor clasificado fue el riocuartense Leonardo Cola (KTM). En su debut en el Dakar, terminó 66° absoluto, a 1h22m27s. En el puesto 98, culminó Sebastián Urquía (KTM), quien corre por séptima vez.

El cordobés Leonardo Cola, de Río Cuarto.

Por su parte, el unquillense Mariano Bennazar llegó al campamento en el 14° lugar de Cuatris, una ubicación por demás meriotoria, considerando las dificultades del día. “Fue largo, bravo, y con muchos sectores en los que se podía romper el cuatri. Así que había que ir con cuidado”, expresó a Vía Córdoba. También completó el primer día Nicolás García, navegante de Villa Allende que debuta junto al más experimentado italiano Stefano Marrini; terminaron en el 37° lugar de su categoría, UTV.




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