Maximiliano Stanic fue un refuerzo de experiencia y jerarquía para Atenas, que logró sostenerse en la Liga Nacional.

En su dilatada carrera también jugó para el Palmeiras en San Pablo, y dejó una buena imagen. Tanto que Vanessa Amaral, una fanática del club se tatuó para no olvidarlo.

"Se hizo seis. Con mi rostro, con mi nombre en los dedos, con mi firma... También con Nicolás Gianella, con quien jugamos juntos en Palmeiras", explicó Stanic en una entrevista en el programa De la cancha al living, que se emite los jueves a la medianoche por canal ShowSport.

"Vino a ver a Córdoba los partidos de Atenas con Peñarol, porque justo era la temporada de despedida de Nico", añadió.

"Cuando participamos con Atenas en la Liga de las Américas en Brasil, un grupo de hinchas del Palmeiras fueron a alentarnos", completó Stanic.