Un hecho inédito ocurrió en la localidad de Concordia cuando personal municipal llegó a un predio de zona norte a desbaratar una fiesta clandestina y se encontraron con que el motivo del evento era el casamiento de otra empleada de la comuna.

La mujer, había solicitado licencia para no concurrir a trabajar, argumentando pertenecer a una de las categorías de la población de riesgo en el marco de la emergencia sanitaria por Covid-19. Según informó Río Uruguay, esta mentira fue el motivo por el que la novia escapó del lugar de la fiesta, aunque finalmente fue identificada e incorporada a la causa que se originó por la violación al Decreto del Poder Ejecutivo Nacional que prohíbe la realización de este tipo de festejos.

Según se pudo saber, el intendente Alfredo Francolini ya solicitó al Departamento Legal "que accione con toda la rigurosidad administrativa" contra la persona que celebraba con una fiesta su matrimonio, como así también con cualquier otro trabajador de la comuna que haya estado participando de la celebración.