Scones de queso sin TACC: el secreto para lograr la textura perfecta en una versión apta para celíacos
Ideales para acompañar el mate, un café o incluso para sumar a una picada, estos bocados son livianos, sabrosos y se preparan con ingredientes básicos.
La clave de estos scones de queso sin gluten reside en el uso de una buena premezcla y el respeto por la temperatura de los ingredientes, especialmente la manteca. Al ser una preparación que no requiere amasado intenso, se evita que la masa se vuelva pesada, logrando un resultado final dorado por fuera y tierno por dentro. Es una alternativa inclusiva que demuestra que la cocina sin gluten puede ser igual de tentadora y sencilla que la tradicional.

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Ya sea que prefieras usar queso sardo para un sabor más intenso o parmesano para un toque más delicado, estos scones se adaptan a lo que tengas en la heladera. Son perfectos para servir tibios, cuando el queso todavía está en su punto máximo de sabor, y se pueden personalizar con hierbas frescas como tomillo o romero para elevar la experiencia.

Ingredientes para unos scones sin TACC perfectos
Para obtener una tanda de estos deliciosos scones, vas a necesitar:
- 300 g de premezcla sin gluten
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 200 g de queso (sardo o parmesano rallado)
- 100 g de manteca fría
- Leche o agua (cantidad necesaria)
- 2 huevos (uno entero y una yema)
- Sal a gusto


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Paso a paso: cómo lograr la textura "arenada"
El secreto de un buen scone está en no calentar la masa con las manos:
- Mezcla de secos: Tamizar la premezcla con el polvo de hornear en un bowl. Sumar la sal y el queso rallado.
- El arenado: Incorporar la manteca fría cortada en cubitos. Con la ayuda de dos cuchillos o un cornet, integrar hasta formar un arenado fino, evitando tocar la manteca con los dedos.
- Unión de líquidos: Agregar el huevo y la yema. Mezclar con una cuchara e ir sumando agua o leche de a cucharadas (aproximadamente 4) hasta que la masa se una en un bollo manejable que no se pegue.
- Corte y forma: Estirar la masa sobre la mesada espolvoreada con premezcla hasta alcanzar 1 cm de espesor. Cortar círculos de unos 5 cm de diámetro.
- Horneado: Colocar en una placa y llevar a horno precalentado a 180 °C durante 15 minutos o hasta que estén bien doraditos.

