Pocas facturasdespiertan tanta nostalgia en las panaderíasde barrio como las rosquitas azucaradas. Su textura aireada, el sutil aroma cítrico de su masa y esa cobertura crocante de azúcar las convierten en una tentación irresistible para la hora de la merienda.
Aunque el imaginario popular dicta que la masa de levadura frita es compleja y requiere técnicas avanzadas, el secreto de su éxito hogareño radica únicamente en respetar los tiempos de descanso y cuidar la temperatura del aceite para que queden cocidas por dentro y perfectamente doradas por fuera.
Para replicar este clásico en casa de manera sencilla, el pastelero Emiliano (a través de su cuenta de TikTok @emiliano.pastelero) compartió una receta infalible que rinde aproximadamente 15 unidades.
Esta receta es ideal para una merienda improvisada con amigos.(Captura)
Su propuesta incorpora un ingrediente clave de la panadería profesional, el extracto de malta, que garantiza una esponjosidad superior y una conservación más prolongada, complementado con un truco de manipulación brillante para evitar que las piezas se deformen al momento de ir a la olla.
Ingredientes para una producción tradicional (Rinde 15 unidades)
La masa combina elementos enriquecidos que le aportan una estructura dócil y un aroma característica:
500 gramos de harina común (tipo 0000)
Una pizca de sal fina
24 gramos de levadura fresca (o su equivalente de 8 gramos de levadura seca)
180 cc de agua
1 cucharadita de extracto de malta (aporta humedad y color dorado)
70 gramos de azúcar común
La ralladura fina de 1 naranja
2 huevos enteros
50 gramos de manteca a temperatura ambiente (punto pomada)
El paso a paso: el método del leudado y el truco del papel individual
La clave para que las rosquitas mantengan su fisonomía perfecta y no absorban aceite en exceso está en la delicadeza del armado:
Activación e integración: Disolver la levadura en el agua tibia y sumar la cucharadita de extracto de malta, mezclando bien hasta unificar. En un bowl amplio, colocar el azúcar junto con la ralladura de naranja. Incorporar la harina, la sal por los bordes (para que no toque directo la levadura), los huevos y el agua activada. Mezclar desde el centro hacia afuera hasta formar una masa rústica.
Amasado y descanso: Agregar los 50 gramos de manteca pomada sobre la masa. Continuar amasando enérgicamente durante unos 5 a 10 minutos en la mesada; al principio parecerá que se desarma, pero luego tomará una textura lisa y elástica. Colocar el bollo en un recipiente, taparlo con un paño y dejarlo descansar por 10 minutos.
Corte y moldeado: Estirar la masa con un palo de amasar hasta alcanzar 1 cm de espesor. Con un cortante circular, un vaso o una taza, cortar los discos grandes. Luego, con una tapita de gaseosa o un pico pastelero, retirar el centro para formar la clásica rosca.
El truco del papel manteca: Disponer las rosquitas cortadas sobre una placa cubierta con papel manteca, dejando un buen espacio entre ellas. Tapar con un paño húmedo y dejarlas leudar en un ambiente cálido hasta que dupliquen su volumen. El secreto del cocinero: Una vez que leudaron, recortar el papel manteca con una tijera alrededor de cada rosquita, formando cuadrados individuales. Esto permitirá volcar la masa directo al aceite usando el papel como sostén, evitando tocarlas con los dedos y desinflarlas. El papel se despega solo a los pocos segundos de entrar a la olla y se retira con una pinza.
Fritura y endulzado: Freír en abundante aceite a temperatura media-baja. Cocinar un par de minutos por lado hasta que inflen y se doren de forma pareja. Retirar con espumadera, escurrir brevemente sobre papel absorbente y, mientras sigan tibias, pasarlas por un bowl con azúcar para que se adhiera perfectamente a la superficie.
CHAU PANADERÍA 🍩
Una verdadera tentación para la merienda. El paso a paso para hacer unas rosquitas caseras híper esponjosas. El secreto del extracto de malta y el truco del papel manteca individual para que no pierdan la forma al freírlas.