Ni harina ni azúcar: la receta de un budín de naranja express ideal para la merienda
Una alternativa saludable, húmeda y súper aromática que se prepara en minutos. Por qué es la opción ideal para celíacos y para quienes buscan cuidar su alimentación sin privarse de un permitido dulce.
Cómo hacer un budín de naranja sin harina ni azúcar.(Gentileza)
El momento del mate de la tarde es sagrado para los argentinos, pero a menudo nos encontramos en la encrucijada de querer acompañarlo con algo rico sin descuidar la salud. Para resolver este dilema, existe una recetaque se volvió furor por su simplicidad: un budín de naranja súper esponjoso que no lleva una sola pizca de harina de trigo ni azúcar refinada.
Esta versión saludable del clásico de la pastelería hogareña es un comodín ideal tanto para personas con celiaquía como para quienes buscan reducir los niveles de glucosa en sangre o bajar las calorías de la merienda. El secreto de su éxito está en reemplazar los ingredientes industriales por alternativas más nutritivas y de fácil digestión, logrando un resultado final con un aroma cítrico irresistible y una humedad espectacular.
Budín de naranja.(Gentileza)
Los ingredientes clave para un resultado perfecto
Para hacer este budínsolo necesitás un par de naranjas y algunos básicos de la alacena saludable:
2 naranjas (usaremos la ralladura de una y el jugo exprimido de la otra, aproximadamente unos 60 a 80 ml)
3 huevos grandes
1 taza de harina de avena o de almendras (un tip ultra económico es procesar la avena tradicional en la licuadora hasta que quede un polvo bien fino)
1/2 taza de eritritol, stevia o azúcar de coco (adaptá la cantidad según el poder endulzante de lo que uses)
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de extracto de vainilla
¿Qué harina elegir? Si buscás un budín con más cuerpo y fibra, la harina de avena es la mejor opción. Si preferís una textura mucho más húmeda, suave y de estilo premium, inclinate por la harina de almendras.
El paso a paso: de la licuadora al horno en minutos
No hace falta ser un experto en pastelería para que este budín te quede de diez. Solo tenés que seguir estos sencillos pasos:
Perfumar y exprimir: Rallá la cáscara de una de las naranjas (evitando la parte blanca para que no quede amargo) y exprimí la otra para obtener el jugo. Reservá ambos.
El batido inicial: En un bowl grande, batí enérgicamente los huevos junto con el endulzante seleccionado. Este paso es fundamental para incorporar aire a la mezcla y asegurar que el budín quede bien alto y aireado.
Integrar los líquidos: Sumá al bol el jugo de naranja, la ralladura y el extracto de vainilla. Mezclá suavemente.
Incorporar los secos: En otro recipiente, uní la harina de avena (o almendras) con el polvo de hornear. Si podés pasar esta mezcla por un tamiz o colador fino, mucho mejor, ya que evitará cualquier tipo de grumo.
Movimientos envolventes: Agregá los secos a los húmedos poco a poco, mezclando con una espátula de forma suave. Evitá batir de más para que la masa no pierda el aire que ganamos al principio.
Cocción: Volcá la masa en un molde previamente engrasado (o con papel manteca) y llevala a horno precalentado a 180°C durante unos 40 o 45 minutos. Sabrás que está listo cuando al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio.
El desmolde: Dejá enfriar el molde unos 10 minutos antes de desmoldar sobre una rejilla. Esto evita que el vapor humedezca la base del budín y lo rompa al cortar.
Este budín es muy fácil de hacer en casa.(Captura)