Ni flan ni budín de pan: cuál es el postre argentino que quedó en el podio de los mejores del mundo
Orgullo nacional: una delicia bien nuestra se coló en el ranking de Taste Atlas. Enterate cuál es y por qué fascina a los extranjeros.


La gastronomía argentina vuelve a ser noticia a nivel internacional, y esta vez no es por el asado ni por las empanadas. El prestigioso portal culinario Taste Atlas lanzó su primer listado del año sobre las tortas de chocolate más ricas y codiciadas del mundo, y para sorpresa (o no tanto) de los locales, un producto estrella de nuestras mesas logró quedarse con un lugar de privilegio.

Se trata de la Chocotorta, ese ícono de los cumpleaños y las reuniones con amigos, que logró posicionarse por encima de recetas europeas con siglos de historia. Con una puntuación de 4.1 puntos sobre 5, la chocotorta argentina se ubicó en el podio, superando técnicamente en la apreciación a clásicos como la Sacher Torte de Austria y la Setteveli de Italia.
Lo que más llamó la atención de los expertos internacionales y del público extranjero es la naturaleza "rebelde" de este postre. Mientras que la mayoría de las tortas del ranking requieren técnicas complejas de pastelería y horas de horno, la representante albiceleste es un ícono sin cocción.

Desde Taste Atlas destacaron que la Chocotorta "reimagina el pastel por completo", construyéndose a partir de capas de galletitas de chocolate empapadas en café. La mezcla de dulce de leche y queso crema es, para los críticos, la clave de ese "centro volcánico" que la hace irresistible.

A diferencia de las recetas sofisticadas del viejo continente, la sencillez es el arma secreta de este postre. Solo necesita:

En su posteo, Taste Atlas definió a los pasteles de chocolate como una "huella cultural". Según la guía, estas recetas nos dicen exactamente dónde estamos en el mundo. Mientras que la Sacher austríaca representa la disciplina del siglo XIX con sus capas precisas de mermelada y glaseado, la Chocotorta es una marca de identidad nacional moderna, basada en productos básicos que cualquier argentino tiene en su alacena.
En el top 10 mundial, la Argentina logró demostrar que no siempre hace falta la complejidad de la alta cocina para alcanzar la excelencia. Hoy, este postre que nació como una ingeniosa campaña publicitaria en la década del 80, ya es considerado una de las joyas de la pastelería global.