Sopa paraguaya: la comida favorita de Diego Maradona y la receta de su mamá Doña Tota
El legendario jugador de fútbol tenía debilidad por este plato que le preparaba su madre. Conocé los secretos de la receta de Doña Tota.


El Mundial 2026 está lleno de sorpresas. Una de ellas fue el triunfo de la Selección de Paraguay ante Alemania que despertó una enorme alegría en todo el pueblo paraguayo. Si hay algo que destacar del país vecino además del buen fútbol es un su gastronomía. En especial, un plato típico que define la infancia de Diego Armando Maradona: la sopa paraguaya que preparaba su madre, Dalma Salvadora Franco, más conocida como "La Tota".

Para el Diez, este plato no era solo una comida; era su conexión directa con Villa Fiorito, con los orígenes y con ese refugio que, incluso cuando se convirtió en el Rey de Nápoles, nunca dejó de buscar.

La historia cuenta que el fanatismo de Diego por la sopa paraguaya de su mamá no tenía límites geográficos. Se dice que, durante su época dorada en el Napoli, el astro le pidió específicamente a La Tota que le preparara una fuente humeante y se la enviara por avión desde Buenos Aires hasta Italia. Ese gesto, que parece propio de un capricho de estrella, era en realidad el deseo de un hijo por saborear, a miles de kilómetros, un pedacito de su hogar.

Para los que no conocen este manjar, conviene aclarar un mito fundamental: la sopa paraguaya no es una sopa. Es, en esencia, una torta salada de maíz, consistente, nutritiva y profundamente sabrosa, que ocupa un lugar de honor en la mesa familiar argentina, especialmente en el noreste del país y en los hogares de raíces guaraníes.
Si querés homenajear al Diez y disfrutar de este plato icónico, aquí te compartimos la receta clásica para que te salga igual de rica que la que Doña Tota le hacía a Diego.
Ingredientes necesarios:

La sopa paraguaya es ideal para acompañar un asado, comer sola como plato principal o disfrutarla como una entrada bien potente. Al probarla, no solo te vas a deleitar con su textura húmeda y el queso derretido, sino que estarás compartiendo, aunque sea por un instante, ese ritual sagrado que unía a Diego con su mamá.