Con la llegada de las bajas temperaturas, las ganas de acompañar el mate o el café de la tarde con algo rico y casero se vuelven irresistibles. Sin embargo, encontrar opciones culinarias que sean deliciosas, económicas y que a la vez cuiden la salud puede parecer un desafío. Para resolver las meriendas de forma liviana, existe una receta espectacular que es furor por su practicidad: un budín de manzana sin harina que se prepara con solo tres ingredientes básicos, aportando una consistencia sumamente esponjosa y un gran valor proteico.
Al prescindir por completo de derivados del trigo, avena, cebada o centeno (TACC), esta preparación se consolida como una alternativa ideal tanto para personas celíacas como para quienes buscan reducir los carbohidratos refinados o disfrutar de un bocado dulce sin culpa.
Esta receta es muy fácil de hacer y lleva pocos ingredientes.(Canva)
Ingredientes para el budín de manzana express
Los elementos base aportan las proteínas y la estructura necesaria sin necesidad de sumar componentes secos tradicionales:
2 manzanas medianas
3 huevos enteros
3 cucharadas soperas de yogur griego (o yogur natural firme)
El paso a paso: cómo lograr una consistencia aireada sin grumos
El secreto de este budín saludable radica en integrar muy bien los líquidos con la pulpa de la fruta para que mantenga la humedad justa en el horno:
Preparación de la fruta: Pelar las dos manzanas. Dependiendo de la textura que prefieras para el budín, podés triturarlas con una procesadora o licuadora para lograr un puré liso, o bien rallarlas si te gusta encontrar pequeños tropezones de fruta en cada bocado.
El armado de la mezcla: En un recipiente amplio, colocar la pulpa de la manzana y sumarle los 3 huevos, las 3 cucharadas de yogur griego, un chorrito de esencia de vainilla y el edulcorante a gusto. Batir de forma constante y enérgica hasta lograr una emulsión uniforme, completamente integrada y libre de grumos.
El horneado: Volcar la preparación en una budinera (si no es de silicona, Recordá aceitarla o ponerle papel manteca para que no se pegue). Introducir el molde en un horno precalentado a una temperatura moderada de 190°C.
El control del punto: Dejar cocinar entre 40 y 45 minutos. Para asegurarte de que esté listo, introducir un palillo o la punta de un cuchillo en el centro del budín; si sale limpio y seco, la cocción ha concluido de manera correcta.
El toque final: Retirar del horno, dejar templar antes de desmoldar y, si lo deseás, espolvorear la superficie con abundante canela molida o decorar con unas cucharadas de miel para aportarle un extra de sabor invernal.
La opción ideal para acompañar el mate de la tarde.(Canva)