María del Carmen Herrero (31) fue vista por última vez alrededor de las 14 horas del domingo 28 de febrero, desde ese entonces y hasta pasado el mediodía de este martes 2 de marzo, la mujer estuvo perdida en la inmensidad y en lo alto del cerro Los Gigantes, en inmediaciones de la localidad vecina de Tanti.

Lo cierto es que tras dos jornadas de intensa búsqueda con más de 30 efectivos de diversas fuerzas involucrados, drones, la División de Canes y un helicóptero, María finalmente fue encontrada sana y salva en un paraje denominado Los Mimbres, a unas dos horas a pie del lugar donde fue vista por última vez por parte del grupo de voluntariado al cual pertenece, y cuyo propósito es el de recolectar semillas de árboles autóctonos para luego reforestar sectores de las sierras de Córdoba.

En diálogo con “Vamos Viendo” de La Popu, la Licenciada en Nutrición y docente de Biología y Educación de la Salud, aclaró que no es montañista, sin embargo, admitió tener un alma aventurera.

María del Carmen Herrero, tras ser hallada en cercanías del río Yuspe este martes 2 de marazo pasado el mediodía.(Foto: Lucas Molina).

“Nunca atiné a estar sola, jamás pensé perderme en la montaña. Me encanta la aventura, pero nunca atiné a estar sola. Fue un momento desesperante”, comenzó expresando María.

Según contó, había ido hasta ese sector de Tanti con un voluntariado por un programa de reforestación y el día domingo iniciaron el descenso de la zona donde está el refugio del Club Andino. “Salí muy abrigada porque llovía y en el camino empezó a hacer calor. No desayuné ni había dormido bien. Cuando el guía se detuvo a responder algunas preguntas de otras personas ajenas al grupo, aproveché ese parate para sacarme la ropa y quedarme más holgada”, dijo Herrero.

“Luego, el grupo siguió bajando. La cosa es que me retrasé un poco más y, en ese momento, cuando retomé el camino, no vi más a la gente. Eso me re desesperó. Me perdí al segundo, una cosa tremenda, porque los vi y cuando me acerqué, no los vi más”, siguió Herrero.

Y añadió: “Empecé a asustarme mucho y a gritar ‘¡ayúdenme, me perdí!’”, contó la joven mujer horas después de haber sido encontrada en cercanías del río Yuspe. A lo que finalizó diciendo que luego siguió “por un camino cualquiera, peligroso, bordeé por una zona bastante ‘fulera’, rara, como con roca y altura. Todo eso lo hacía por los nervios y la desesperación. Hasta que dije: ‘Carmen calmate, estás perdida’”, relató la mujer.