Por una iniciativa del Rotary, desde el 23 al 28 de octubre la Avenida San Martín y el Palacio municipal de Carlos Paz estarán iluminados de color rojo, en adhesión a la lucha contra la poliomielitis. Durante estos días se revalorizará la campaña que lleva adelante esta institución desde hace más de 35 años y que ya logró erradicar 99 por ciento la poliomielitis del mundo.

La poliomielitis es una enfermedad virósica muy contagiosa y grave causada, principalmente, por el Poliovirus. Se trata de una afección que no tiene cura y que atenta contra el sistema nervioso produciendo una parálisis en cuestión de horas, afectando principalmente a los menos de 5 años. Por eso es tan importante la vacunación ya que es la única manera de prevenir esta enfermedad.

Albert Sabin y Jonas Salk.

Actualmente, esta enfermedad se ha logrado suprimir en casi todo el mundo gracias a las fuertes campañas de vacunación. Precisamente, el 24 de octubre fue la fecha elegida por el Rotary Internacional como Día Mundial de la Poliomielitis en honor al nacimiento Jonas Salk quién desarrolló la primera vacuna para combatir lo que, en aquel momento, en el inicio de la década de ´50 se consideraba una endemia que paralizaba, y se llevaba la vida de miles niños. Se trataba de una vacuna inyectable a base de poliovirus inactivados (IPV).

Por su parte, Albert Sabin desarrollaba otra vacuna (OPV), en este caso basada en poliovirus atenuados, que otorgaba mayor inmunidad y que, además, se administraba por vía oral. La OPV que llevo el nombre de su creador fue aprobada en 1962 y para 1979, la polio había sido erradicada en los Estados Unidos. Esta vacuna ha sido la más aplicada, por la facilidad que tiene para ser conservada, trasladada y aplicada. Sin embargo, en junio de 2020 se decidió a nivel mundial sólo utilizar la SALK, ya que trata de un paso necesario en el camino hacia la erradicación de la polio.

Un dato interesante tiene que ver con la patente de esta vacuna. Jonas Salk tomó la histórica decisión de no limitar su descubrimiento y salvó la vida de millones de personas. “No hay patente”, sostuvo: “¿Se puede patentar el sol?”, contestaba cuando le consultaban.