A pocos días del feroz temporal registrado en Punilla el pasado viernes 15 de enero, con consecuencias que resultaron en pérdidas calificadas como “millonarias”, con viviendas y negocios destrozados, familias que debieron ser evacuadas y asistidas de manera inmediata tanto en La Falda como en Huerta Grande y en Villa Giardino, el intendente faldense, Javier Dieminger, anunció la reapertura del “Complejo Recreativo 7 Cascadas”, un concurrido parque turístico literalmente arrasado por el paso del agua.

El mandatario confirmó mediante un video difundido en las páginas oficiales del Municipio en redes social, que la reapertura será este mismo miércoles, haciendo un particular hincapié en la labor y compromiso de todo un equipo de trabajo.

“Esto fue gracias al esfuerzo de los empleados municipales, especialmente, a los empleados de este complejo, para que disfrutes sus piletas, sus asadores, su playa húmeda, sus patios gastronómicos, regionales, y artesanos”, anunciaba Dieminger en un mensaje dirigido tanto a turistas como a lugareños.

A partir de las 10 de la mañana de este 20 de enero, las puertas naturales de ese rincón tan apreciado y visitado de la ciudad de La Falda, finalmente reabren y se retoman las actividades suspendidas por un fenómeno que conmocionó a sus habitantes.

La tarea no fue fácil

Ni bien pasó el temporal, tanto municipales como instituciones intermedias y los propios vecinos que ofrecieron su inmediata ayuda, se pusieron a trabajar en conjunto con el único fin de limpiar, asistir y reacondicionar los sectores dañados.

“Agradecemos a todas las Áreas Municipales, a Sebastián de cabalgatas la Quinceana por el llenado de los camiones cisternas, a Defensa Civil, Bomberos, Policía y a cada uno de los vecinos que solidaria y desinteresadamente colaboran para que la ciudad salga adelante”, destacaban dese el Gobierno de la Ciudad en una publicación compartida el pasado lunes, acompañada de un “antes y después” reflejado en imágenes.

Lo ocurrido el pasado viernes fue calificado por los propios mandatarios de la región como uno de los peores temporales de la historia con graves consecuencias en cuanto a infraestructuras en general, en viviendas, y en calles de diferentes barrios y sectores de las localidades mayormente afectadas.