Arribaron este domingo a Carlos Paz, en buen estado de salud y cumpliendo con la cuarentena obligatoria.


El empresario inmobiliario “Cacho” Paladino y su esposa, llegaron este domingo al país y ya se encuentran descansando en su hogar luego de un arduo e incierto viaje en un crucero que los llevaría por distintos países hasta llegar a Italia.

Resulta que tras haber sido declarado “pandemia” el virus COVID-19, el día miércoles 11 de marzo, las autoridades del Crucero Costa Pacífica que había zarpado de Buenos Aires el pasado 3 de marzo, decidieron no continuar con el viaje pautado, dejando a todo un pasaje en medio de una total incertidumbre y varados en pleno océano.

“Estamos en una situación muy débil porque las autoridades del barco no nos dan nada firmado, no nos ofrecen una situación real y efectiva para solucionar un desamparo total“, decía una semana atrás, “Cacho” Paladino a través de su cuenta de Facebook desde el crucero.

Los días pasaron y gracias a las tratativas y trámites realizados por los diferentes familiares de unos 1600 argentinos, entre otros provenientes de otros países en la misma situación, es que finalmente fueron repatriados este domingo desde el puerto de Génova, Italia.

Lugar a donde arribaron y de inmediato les hicieron un cordón sanitario, dividiéndolos en tres diferentes vuelos, en donde Paladino y su mujer tuvieron la oportunidad de retornar a su país en el primero de los vuelos especiales provistos por la Aerolínea Italiana Neos.

Estamos volviendo desde el Aeropuerto de Córdoba para Carlos Paz, se demoraron los vuelos, es por eso que llegaron a las 5:45 horas (de este domingo) cuando deberían haber llegado alrededor de la una de la mañana. Pero llegaron a Buenos Aires y hasta que los revisaron, les hicieron las declaraciones juradas y demás, todo se demoró y fue a contra reloj, pero por fin ya están volviendo para su casa“, contó su hija Mónica en diálogo con VíaCarlosPaz.

La peripecia culminó alrededor de las 13 horas del domingo, cuando finalmente arribaron a su casa en Villa Carlos Paz, con las medidas de seguridad apropiadas para estos casos y con al menos dos semanas de cuarentena obligatoria por delante.

“Ellos viven al lado de mi casa, no nos podemos ver ni juntar pero estamos al lado por cualquier cosa que necesiten”, completó Mónica, contenta luego de semanas de incertidumbre.




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