La medida se da después de que China aprobara el año pasado tres cultivos transgénicos aprobados a su vez por Argentina como seguros -por primera vez en una década- en un nuevo impulso hacia la siembra comercial de cultivos transgénicos en el principal importador mundial de soja.

Pekín nunca ha permitido la siembra de variedades transgénicas de soja o maíz, pero sí permite su importación para uso en la alimentación animal.

Sin embargo, el gobierno chino dijo recientemente que quiere apoyar la mejora biotecnológica para impulsar la seguridad alimentaria, lo que lleva a la industria a esperar avances hacia la comercialización en el próximo año.

Maíz transgénico

Uno de los nuevos productos, una soja resistente al glifosato y al glufosinato conocida como DBN9004, ya ha sido aprobado como seguro en Argentina. El otro, conocido como DBN9501, es un maíz resistente a la plaga del gusano cogollero, que el año pasado llegó a la región del cinturón de maíz de China.

Aunque se deben tomar varias medidas adicionales antes de que se permita a los agricultores de China puedan plantar estos cultivos, la aprobación se considera oportuna dado el creciente déficit de maíz en el principal productor de granos del mundo, por lo cual es clara la tendencia a elevar la producción local en desmedro de las importaciones actuales a las cuales se ve obligada China para sostener la alimentación de sus animales para abastecer en forma segura la cantidad de proteínas animales que requiere su población en su dieta.