El higo, contrariamente a lo que se piensa, no es un fruto. Es un receptáculo carnoso denominado ‘sicono’ en forma de pera que sirve de soporte a las flores masculinas y femeninas que originarán pequeños frutos denominados ‘aquenios’ que vulgarmente llamamos pepitas. Es por tanto una infrutescencia. La parte carnosa y dulce del higo o sicono corresponde a las flores que después de la fecundación se hinchan y se vuelven carnosas.

El higo, es por tanto, una fruta blanda y de piel fina cuyo color varía de verde a morado mientras que la pulpa puede ser encarnada o blanca. Según la especie, su forma es redonda o achatada, aunque generalmente su figura es más ancha que alta.

Campo de Higueras

Los higos crecen en plantas llamadas higueras que son árboles robustos que pueden alcanzar los 10 metros. Sus raíces son muy potentes y el desarrollo de sus pequeñas flores es lo que dará lugar a lo que conocemos como el higo.

Los higos pertenecen a la especie Ficus carica, pero en las plantaciones comerciales se les suele mantener como árboles pequeños de 3 a 4 ramas. Las hojas son de color verde claro con pelos rígidos y fuertes en el envés. El tronco es grueso y retorcido. Las ramas del árbol carecen de flores ya que éstas se desarrollan en el interior del fruto y son pequeñísimas. El receptáculo entero de la flor se vuelve carnoso con la madurez, por ello el higo entra dentro de la categoría de falso fruto. El sistema radicular es muy potente lo que permite explorar a gran profundidad y superficie, soportando largos períodos de sequía. Incluso se han llegado a encontrar higueras sobre grietas de roca.

La higuera se adapta a gran variedad de suelos, aunque es más productiva cuando son profundos y fértiles. Es una planta de zona tropical y zona templada, pero las temperaturas bajas son más limitativas. Por encima de los 40ºC durante el período de maduración provocan la maduración anticipada y varía la consistencia de la cáscara. En nuestro país coexisten variedades interesantes, productivas que han ido mejorando las viejas plantas de épocas anteriores, con opción de brevas, los primeros frutos de diciembre que da la planta, más la producción en su época habitual en verano.

Sumamente buscado en los diseños de platos muy desarrollados en la línea de los nuevos chefs.

Tanto el higo crudo como el seco son altamente nutritivos, siendo una rica fuente de fibra dietética, potasio, proteínas, minerales (hierro, fósforo, magnesio, cobre y zinc) y vitaminas (riboflavina y vitamina B6).