El Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) cerró un acuerdo con las cámaras empresarias de la actividad pesquera, y el conflicto que paralizaba a la flota congeladora llegó a su fin. En Caleta Olivia, ya fueron convocados algunos marineros de la bolsa de trabajo del gremio y esperan embarcar entre este lunes y el miércoles.

El acuerdo no alcanzó a satisfacer del todo a los trabajadores, pero consideran que seguir sin trabajar "habría sido peor". El punto de mayor conflicto era el precio de referencia para liquidar haberes. Las empresas sostenían la necesidad de bajarlo en un 40%, y allí radicaba el choque con el SOMU.

El acuerdo alcanzado entre la CAPeCA, la CAPIP y el CEPA, con el sindicato en el marco de la Conciliación Obligatoria; implica un esquema temporal válido para la zafra de langostino 2020.

Los trabajadores admitieron una cotización fija del dólar de referencia de 65 pesos brutos, que representan 51,35 netos. Para alcanzar ese valor se liquidará 43,48 dólares brutos remunerativos y 17 como "compensación sobre producción", en carácter de no remunerativo, "de manera excepcional".

El convenio determinó una recomposición del sueldo básico de los marineros de planta de congeladores langostineros, merluceros y centolleros. Se fijó en 18 mil pesos desde el 1° de agosto, y en 24 mil desde el 1° de diciembre. Los "merluceros", además, recibirán una "suma compensatoria no remunerativa y extraordinaria" de 5 mil pesos en julio.

En Caleta Olivia, el gremio pretende que la toma de mano de obra local no se haga esperar. “Los compañeros están en condiciones de navegar hoy mismo”, anticipó el delegado José Romero.