Bernabé Sarmiento, de 26 años, dictó una clase sobre Construcción Ciudadana.


Por segundo lunes consecutivo -el primero fue el día del estudiante, 21 de septiembre- alumnos organizaron encuentros y clases al aire libre en la Plaza Pizzurno, frente al ministerio de Educación. La de esta semana fue la Segunda Clase Abierta Nacional y contó entre los presentes con Bernabé Sarmiento, de 26 años, chozno de Domingo Faustino.

Segunda Clase Abierta Nacional (Foto: Germán García Adrasti/Clarín)

Las convocatorias fueron motorizadas por Valentino Díaz Fontau, alumno de 18 años del ILSE, “para reivindicar los derechos del estudiante. Es hora de debatir el futuro de la educación, debemos reclamar con vehemencia lo que nos pertenece, por eso pedimos que abran la escuelas“, como él mismo dijo una semana atrás.

Soledad Palacios, profesora de Historia de un colegio de la provincia de Buenos Aires, fue una de las que llegó a la plaza este lunes. “De a poquito vamos viendo más movimiento de estudiantes y maestros y estamos muy contentos porque vinieron alumnos no sólo de la ciudad de Buenos Aires sino también de la provincia“, contó a Clarín.

Segunda Clase Abierta Nacional (Foto: Germán García Adrasti/Clarín)

Bernabé Sarmiento, descendiente del padre de la educación en Argentina y estudiante de Ciencias de la Educación en la UBA, brindó una clase abierta sobre Construcción Ciudadana ante decenas de personas.

“Estoy acá porque siento que hay que apoyar estas pequeñas convocatorias en las que reclamamos el derecho que todos tenemos a la educación. Y creo que en esta cuarentena el Gobierno Nacional dejó de lado a los estudiantes, no somos prioridad, ni estamos en la agenda. Pasaron más de seis meses sin clases y hoy hay más dudas que antes. Acá no se trata de hacer política, acá hay miles de jóvenes que no tienen ningún tipo de vínculo con la escuela”, dijo a Clarín.

Bernabé Sarmiento e la Segunda Clase Abierta Nacional (Foto: Germán García Adrasti/Clarín)

La clase de Bernabé comenzó refiriéndose a los artículos 1° y 14 de la Constitución Nacional “recordando que vivimos en un sistema republicano, representativo y federal” y luego ensayó “un diagnóstico negativo respecto de cómo la cuarentena estaba golpeando a la educación, por eso quise explicarles cómo debemos efectuar nuestro reclamo como ciudadano y como ser humano”.

Fue muy fuerte ver cómo escuchaban y cómo hacían preguntas, como en la otra vida, esa en la que tomar y dar clases era normal”, dijo el joven, y se refirió especialmente a los “alumnos abandonados que no sólo ningún tipo de conectividad sino tampoco contención escolar y son miles en la ciudad de Buenos Aires y muchísimos más en la provincia y en el interior de la Argentina”.

Soledad Palacios, docente del GBA, Valentino Díaz Fontau, impulsor de la convocatoria y Bernabé Sarmiento (Foto: Germán García Adrasti/Clarín)

“Si hay voluntad política se puede dar clases”, consideró. “Creo que nosotros lo pudimos hacer respetando todos los protocolos pero sin ningún tipo de infraestructura, por eso los argumentos sanitarios que escuchamos del Gobierno Nacional no son lo suficientemente convincentes, más si tenemos en cuenta que a metros de donde estábamos haciendo la clase con normalidad, estaba lleno de chicos jugando en la plaza. Y nadie dejó de prestar atención, tampoco nadie se fue; incluso puede pensarse en distintas dinámicas no sólo en formato clase sino también en formato lúdico”, detalló.

Además aclaró que “esto no significa que sea la solución pero sí es una prueba, un ensayo para saber si podríamos encarar algunas clases así, y demostramos que se puede… En cambio, de parte del Gobierno no tenemos ni siquiera una propuesta, por eso le exigimos a la clase política que elegimos con nuestro voto que piense en alguna salida. alguna idea, algo. Pasaron más de 200 días y no recibimos nada”.

La solución no pasa sólo por tener una computadora, sino que hay muchos chicos de educación primaria que viven en situaciones de violencia familiar que necesitan urgente un espacio pedagógico de contención. Creo que lentamente nos estamos empezando a hacer oír”, añadió.

Mientras, Soledad Palacios consideró que “la jornada fue muy positiva y productiva no sólo por la clase abierta sobre Construcción de la Ciudadanía, sino también porque tuvimos la posibilidad de contactarnos con otros estudiantes del Gran Buenos Aires que nos hicieron saber sus realidades. Y volver a dejar en claro que el educativo es un problema a nivel nacional no sólo propiedad de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. Y queremos seguir con estas convocatorias que contemplen los jardines de infantes y los maternales, de los que nadie habla”.

Las respuestas de los alumnos, docentes y padres nos dan más estímulo para seguir insistiendo. Esto recién empieza pero lo más importante es que se está perdiendo el miedo que el contexto sanitario genera para exigir por nuestros derechos”, sostuvo por su parte el organizador de la movida, Valentino Díaz Fontau.


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