Dos bebés que nacieron siameses fueron separados con éxito en la Fundación Hospitalaria y se recuperan en excelente estado con su familia. Si bien la operación ocurrió hace alrededor de un mes, el caso se conoció este lunes.

Con solo 17 semanas de gestación de lo que parecía un embarazo "normal", Evelyn y Jonatan fueron a un control y recibieron el diagnóstico: estaban esperando gemelos, y estaban "fusionados por la pelvis".

Para tratar este embarazo que ahora era de "alto riesgo", fueron derivados a la Fundación Hospitalaria, donde hicieron interconsultas con especialistas de varias áreas. A las 22 semanas de gestación, la doctora María Junes (MN 98560) le colocó a Evelyn un "pesario de Arabin" para prevenir un parto prematuro, informó TN.

Gianluca y Santino nacieron el 20 de septiembre, pesaron 1.800 kilos cada uno, y podían respirar por sí solos. Durante sus primeros meses de vida, fueron monitoreados por especialistas y guiados en su crecimiento.

Desde su primer día de vida se les practicó un "ostoma" para derivar su contenido intestinal y se les realizó una resonancia preoperatoria para diseñar la operación de separación.

"Nos encontramos con dos bebés unidos por el periné que debían ser divididos disminuyendo al mínimo las posibilidades de complicaciones, con una familia muy contenedora y positiva", dijo a TN la doctora Carolina Millán (M.N. 110893), coordinadora de cirugía pediátrica de Fundación Hospitalaria.

En el trabajo intervinieron directivos de la Institución, jefes del servicio de cirugía, jefe Médico, cuatro cirujanos pediátricos, dos cirujanos plásticos, tres urólogos, un cardiólogo, tres anestesiólogos y un técnico de anestesia, terapistas, instrumentadoras, jefa de instrumentadas en quirófano, jefe de hemoterapia y laboratorio, enfermeros, médicos legistas, abogados, gerente comercial, auditores médicos, y personal de apoyo de la Fundación.

Los cirujanos practicaron con muñecos para asegurarse de que la operación sería exitosa, y repasaron paso a paso. Los signos vitales de Gianluca y Santino fueron normales en todo momento.

Los bebés estuvieron 10 días internados tras la intervención y ya se recuperan con sus papás, fuera de peligro.